Periodismo en tacones

«Una mujer es la mejor excusa para ser feliz» reza un verso de Paula Peña, una poeta boliviana. En mi humilde condición de aprendiz de poeta y lectora, me atrevería a decir, «SER mujer, es la mejor excusa para ser feliz«.

A lo largo de los años, la mujer ha ido cobrando protagonismo en sociedades machistas que se empeñaban estúpidamente en hacerle creer una inferioridad inexistente. Ahora está por demás de claro y demostrado que la mujer llega hasta donde le da la gana, y con tacones.

Cualquier profesión u oficio es perfectamente encarado por la mujer. Entre estos, aquel mejor oficio del mundo, como diría Gabo, el periodismo. Este noble oficio de calle tiene como escenarios el sol, la noche, la lluvia, el frío, la sombra, el peligro y hasta el desconcierto. Es una profesión de batalla e intelecto.

La periodista sale a la calle, cual cazadora y busca la noticia, la procesa y la presenta.

La periodista, ésta quien escribe, se levanta cada mañana y se alista para enfrentar la faena. Se pone medias en red, minifaldas o vestidos, y tacones. Pinta sus labios color rojo para enmarcar su sonrisa.

La periodista,  ésta quien escribe, se viste libremente, como le gusta. Porque el vestirse es un acto de creatividad. Es un acto de libertad. Y más de una o uno, gritan con la mirada, «luce como una mujerzuela». Y es tan hermoso.

Es esto señoras y señores, esto es ser dueñas de nosotras. El poder escupir a aquellos conservadores machistas que quieren enseñarle a la mujer a vestirse. Son los mismos quienes piensan que la mujer, para serlo, debe ser esposa, o madre, sin darse cuenta que la mujer es mujer y ya es completa. Punto.

Porque no se trata de «mostrarse deseables», sino el de lucir como queramos. No se trata de vestirse para que nos miren, sino simplemente porque nos apetece.

Es lamentable ver aquellas empresas de medios de comunicación que coartan las expresiones de sus periodistas, aquellas quienes imponen un uniforme, que no es otra cosa que una artimaña publicitaria de la empresa. Y digo es lamentable, porque coartar a una mujer, es perder.

Y entiéndase que lo manifestado es real, pero no necesariamente textual. Porque para algunas mujeres, unas zapatillas deportivas pueden ser ese acto de libertad. O unos jeans y camisa. ¿Por qué no?

Ser mujer es una buena excusa para ser periodista. Además de trabajar gracias a  nuestra capacidad intelectual, ¡joder!, podemos lucir tan bien.

bluebird Comunicación
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Carolina, la que a la luna llena es Penélope y a la luz del sol Raquel. Carolina, quien un día despertó y se dio cuenta que tenia tanto de Sofía como de Margoth. Y al final de cuentas, en el espejo no veía mas que a una Madamme Bovary. La que se enamoró de todos los colores y aprendió a dibujar en el aire. Carolina, la que ha sido nombrada "Miss inoportuna" en varias ocasiones y sin embargo, aún es capaz de apostarlo todo. Carolina, la periodista que tiene un bolígrafo rosa.

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