Tres mujeres

Tres mujeres

Yo amé a una mujer gigante:
tan grande, que no cabía
en mis brazos diminutos.
Era anémonas su nombre
y su casa fue de sal;
sus apellidos, dispersos.
Y el tsunami de titán en femenino
acabó por -fieramente- devorarme.

A una mujer aún mediana
un día antiguo conocí.
Y sus ojos eran hebras de destino;
y hermosa, y sutil, y no breve
su anciana topografía
decorada con mosaicos de futuro.
Y la amaba: era importante.
Las mareas se turnaban
pretenciosas, indolentes;
y de nuevo hundido y roto
mi barco, desvencijado,
navegó hacia su deriva.

Hoy amo a una mujer clara
pequeña, sin importancia
ni remos, ni embarcaciones,
anónima y de laureles
huidiza: mujer extraña.
Y es gigante entre estos brazos
que incapaces son de darle
un justo imperio
de sueño o de ensoñaciones
como una yegua preñado.

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Granadino nacido circunstancialmente en Melilla y actualmente residente en la provincia de Cádiz, soy filólogo por la Universidad de Granada y profesor de Enseñanza Secundaria y Bachillerato. Me dedico a la escritura, en todas sus expresiones y formas (particularmente poesía y relato, que son los lugares donde me encuentro más cómodo) desde la infancia, hace unas cuatro décadas. Aun así, nunca he deseado publicar nada hasta hace menos de un par de años (voy sin prisas a lo largo del camino y me prodigo muy poco de cara al público lector, pero esto, esta extraña "timidez-introversión", está siendo corregido...).

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