Sí se lo leyó

nunca he sabido
bien el porqué
pero a los 17
no estuvo muy fino
de la cabeza
ni anímicamente.

tres décadas
llevando un camión
60 horas semanales de media
le permitieron
educarme a su manera
pero no lecturas
placenteras,
profundas o
sobrecogedoras
(no hasta que decidió
entre reventar o prejubilarse).

ya decidido
me visita,
tomamos café
y me pide prestado
algo más,
con estilo,
con fundamento,
porque ahora,
interesándose
con tiempo y ganas,
me dice que un vacío hijoputa
le jode si no lee.

lee títulos y autores
en lomo tras lomo
y se lleva prestado
En El Nombre Del Padre
de Gerry Conlon
o
Mala Gente Que Camina
de Benjamín Prado
o
El Cartero Siempre Llama Dos Veces
de James M. Cain.

sentados frente a frente
me pregunta, intrigado,
en una terraza con sombra
una mañana laboral:
¿qué opinas de la relación
entre locura y escritura?
le digo que procuro
llevarme bien con ambas
y que hagan lo mismo entre sí.

entonces sentí
llegar el momento
de poner sobre la mesa
un libro rojo de 404 páginas.
era mi cuarto poemario autoeditado.
se lo di y
él pagó los cafés.

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Electricista diariamente. Con cierta chispa y tensión restante escritor resultante (poemas, relatos). Autor de los poemarios autoeditados 'Alquilé mi vejiga al insomnio' (2011), 'Otr@s y poco más' (2011), 'Contra los cuerdos' (2012), '¡Estraga!' (2013), 'Color cogido' (2014), 'Nada sonado' (2014), 'Sed a tiempo' (2014), 'Cierto verdor' (2015), 'Lo normal sale sangrante' (2016); así como del libro de relatos 'Por donde van otros tiros' (2015).

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