Mucha mecha aguantada

me costó dar con la calle
pero no aparcar.
se suponía que me ayudaría
pero cómo no estaba claro.
era una especie
de caserón acogedor
y ella una especie
de orientadora
psicóloga-laboral acogedora.
hubo una mínima charla
y enseguida me dejó solo
con papeles en un cuarto.
las preguntas y
las respuestas disponibles eran,
tal vez, una especie
de recurso psicológico
para trazar un perfil
válido para guiarme.
¿si usted cuidara un jardín
por dónde empezaría?
a: regando gardenias.
b: podando árboles frutales.
c: reparando los aspersores.
d: pasando el cortacésped.
menuda jodida mierda.
como ésa había unas 100 preguntas
con respuestas aburridas.
pasada una hora
volvió la psicóloga,
cogió los papeles
y volvió a dejarme allí
mientras valoraba mis opciones,
buscando conexiones, conclusiones.
pasado otro rato
se sentó frente a mí y dijo
que no podía extraer
nada concluyente de ello,
nada para perfilarme, orientarme,
debido a preferencias contradictorias
que no lograba interpretar.
algo así dijo.

el sol y mi coche
seguían fuera cuando salí de allí.

antes y después de estar allí
tuve alrededor de 60 empleos,
en muchos de los cuales
nadie interpretaba
mucha mecha aguantada.

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Electricista diariamente. Con cierta chispa y tensión restante escritor resultante (poemas, relatos). Autor de los poemarios autoeditados 'Alquilé mi vejiga al insomnio' (2011), 'Otr@s y poco más' (2011), 'Contra los cuerdos' (2012), '¡Estraga!' (2013), 'Color cogido' (2014), 'Nada sonado' (2014), 'Sed a tiempo' (2014), 'Cierto verdor' (2015), 'Lo normal sale sangrante' (2016); así como del libro de relatos 'Por donde van otros tiros' (2015).

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