Limoncello y Negroni

limoncello y negroni

La cena había estado bien. A la hora del postre, Berta, que se sentía un poco hinchada, se pidió una manzanilla. Dani, glotón por naturaleza, optó por un tiramisú.

Cuando salieron del restaurante ya no llovía. Los adoquines aún húmedos de las callejuelas del Trastevere brillaban a contraluz. Se había quedado una noche preciosa, fresca y con un olor a tierra mojada que invitaba al paseo.

Bajaron las escaleras del puente Garibaldi hacia el río y pasearon por la orilla del Tíber que a esas horas estaba muy animada.

—Qué pena que nos tengamos que marchar… —dijo Berta— ha sido una semana preciosa. Me ha encantado Roma.

—Sí, la verdad. Es una pena que tengamos que irnos. No sólo por Roma, que a mí también me ha encantado, es que no me apetece volver al trabajo. Y… Bueno… Por cómo hemos estado nosotros. Después de un año un poco raro… Tantas discusiones tontas, tanta tensión… Nos ha venido muy bien olvidarnos un poco de Madrid. Estaba seguro de que sin tanta presión volveríamos a estar tan bien como estos días. Es más, me siento más enamorado que nunca. De hecho, creo que Roma te embellece.

Ambos se ríen y se besan. La pareja irradia amor.

Van con las manos entrelazadas, dando pasos pequeñitos, como no queriendo llegar a ninguna parte, como si la lentitud retrasara la irremediable marcha de la ciudad eterna.

Se sientan en una de las casetas a orillas del Tíber.

Ella pide un Limoncello y él un Negroni.

Hablan de la tormenta de por la tarde, de lo bonita que se veía la ciudad mojada pero con mucha claridad. Con un sol potente que parecía romper las nubes, atravesándolas. Propiciando una luz cristalina y unos colores que parecían irreales.

Hablan de estos días en Roma, de los paseos por las calles, de las fuentes, de las plazas, del Coliseo, del Foro, del Panteón…

Berta miró el móvil. Lo hizo a modo de reloj, para ver la hora.

Dani se dio cuenta de que tenía varios mensajes de whatsapp.

—Has visto que tienes mensajes? No quieres leerlos?

—No. Es Marga. Seguro que es para alguna chorrada.

—Menuda. Si por algo merece la pena volver es por los gatos y para que la tía esa se vaya de casa de una vez. No puedo con ella. Le tengo una manía tremenda.

—Bueno, se ha quedado cuidando a los gatos. Es para agradecérselo.

—Se ha quedado porque le viene muy bien tener un sitio en el centro una semanita. A mí no me pareció buena idea. Sólo de pensar que se ha debido de follar a medio Madrid en nuestra cama me repugna. Qué asco. Me da repelús.

—Qué exagerado. Cuando lleguemos cambiamos las sábanas y ya está. No es para tanto. Déjala que haga lo que quiera, es su vida.

—Ya… Pero a saber a quién ha metido en casa. De verdad, le tengo mucha manía. Me cae fatal. Lo que le ha hecho a Mario me parece fatal.

—Pero si ha sido él quien lo ha dejado!

—Hombre… No es para menos. Lo que no sé es cómo llegó a estar tres años con esa tía.

—Bueno, es cosa de ellos. Son nuestros amigos y nosotros no debemos meternos.

—De que son nuestros amigos, nada. El amigo es él. Ella era la novia de mi amigo. Que a Mario le conozco desde la universidad.

—Bueno, pues ella se ha ofrecido para cuidar a los gatos y es un detalle.

—Te repito que para mí no ha sido una buena idea. De hecho, con ese gesto siento que he traicionado a Mario. Sé que lo está pasando mal por las cosas que va contando la pájara esta y no debimos ofrecerle que se quedara. A saber… Lo más probable es que haya hecho sus fiestecitas, llenado la casa con sus drogas, sus frikinovios, sus amigos maricas… Lo pienso y me pongo de mala hostia. Es la típica fea que se hace valer siendo una guarra. Su única virtud es que folla a la primera de cambio. Bajita, cabezona, con tripa, sin tetas, fea… Qué asco me da.

—Eres un exagerado, es una chica normal, incluso graciosilla. Y te guste o no liga bastante.

—No, no liga, es una guarra que para sentirse integrada en su mundo de coña sólo sabe follar, hablar de los demás y drogarse. Es la más marica de los maricas. Los únicos que le siguen el juego son los maricas que aplauden todas sus idas de olla, sus guarradas y lo disfrazan de chica de hoy en día que vive sin complejos… Son los que le animan a que se folle a todos los que ellos no se pueden follar. Encarna a la perfección ese papel de mariliendre que es endiosada por maricas, que la instan a ser la mujer putona que ellos nunca serán… Vamos… Ascazo.

limoncello y negroni

—Tú y tus teorías.

—Dime que es mentira… Es una mariliendre fea, tosca, ordinaria… Y encima tonta. Es una taruga de cojones… Acuérdate de que ni se sabía los números romanos.

—Pues tiene la carrera de enfermería y ahora está acabando un módulo de especialista geriátrica…

—Ya… Eso me hace preguntarme en qué manos dejamos a nuestros abuelos. Para mí que se folló a los profesores.

—De verdad… Si te oyeras… Eres un machista asqueroso. Pero bien que te callas que tu amiguito se follaba a todas las que podía. De eso no dices nada… Si me entró incluso a mí… Y tú lo sabes. Si yo le llego a dejar… Tu amiguito del alma… Vamos… Si está salidísimo. Bueno, sois todos iguales…

—Yo no soy así y no sé por qué dices eso. Primero Mario no se follaba a todas… Que yo sepa no han sido más de dos y, por si lo quieres saber, aquello de que te entró fue hace mil años y fue instigado por mí para ver qué hacías… Que lo sepas tú!

—Pero qué ingenuo eres… Madre mía… Vamos a callarnos y a terminar bien el viaje…

—Tratas de defender a la pedorra esa y al final acabas metiéndote conmigo. Yo flipo.

—Es que dices cosas que me rechinan los oídos. Hay veces que no sé qué hago con un tío que dice las cosas que dices tú. Que piensa las cosas como tú las piensas…

—Pero qué he dicho? Que es una guarra? Dime que es mentira.  

—Mejor me callo…

—Y una bocazas… A nadie le importa lo que hacían en la cama.  Ni si llamaban a más gente, ni si Mario follaba con chicos y ella con chicas… Lo que pasa es que es una acomplejada de mierda. Y para ir de guay le va contando a todo el mundo, especialmente a sus maricas, lo guays que eran, lo liberales y libres de perjuicios… Pero no deja de ser otra forma más de mostrar a los cuatro vientos que es una guarra llena de complejos y de que su única forma de integración es ser las más guarra, las más liberada, la más moderna… Lo pienso y me muero del asco. Sólo los salidos y los maricas le siguen el rollo… Sólo liga con los frikis de las fiestas… Acuérdate del cumple de Patri, o el día de la piscina. Qué asquerosa! Qué vergüenza!

—A ti lo que te jode es que, con lo homófobo que te has vuelto, todo el mundo sepa que a tu amiguito le ponían mirando a Cuenca.

—De verdad que… Primero, yo no soy homófobo… Sé que lo dices para picarme, para joderme, y sé que tú sabes que no lo soy… También sé que sabes que no soy machista… Así que sobra hacer aquí un alegato sobre lo que yo pienso…

—O sea, llamar a una chica guarra, decir que todo lo que consigue lo consigue sin más mérito que el de ser guarra… Joder!  Si es que hasta la misma palabra me repugna… Y, bueno, de los gays ni hablo… No has dicho nada bueno de ellos.

—Mira, tía, no me toques los cojones… Tengo mogollón de amigos gays y sabes perfectamente que me refiero a esos maricas superficiales a los que sólo les importa criticar, las modas, follar entre setos y Telecinco.

—Pues menos mal que no te metes con ellos… Deberías oírte… Aprende de ellos a divertirte más y ser menos serio, menos profundo, que a veces eres un viejo gruñón. Desde luego, la palabra diversión no significa lo mismo para ellos que para ti.

—Sobre lo de que a mi amigo le ponen mirando a Cuenca, te diré que me ha dado asco oírtelo decir a ti. Que vas de guay. Porque a mí me la suda lo que hace o con quién lo hace. Lo único que he dicho es que la cerda de la tía esa, para ser aceptada en el mundo de los mariconazis, que son los únicos que le siguen el rollo, ha ido contando algo que no sólo pertenece a su intimidad, es que resulta que también pertenece a la intimidad de otra persona y eso, te puede parecer machista, homófobo o lo que te salga del coño, pero no deja de ser un ultraje a la intimidad de Mario, y no me parece bien… A nadie le importa lo que hace o no hace Mario. Si él no lo ha querido contar, será por algo. Es su vida y su intimidad.

—Bueno… Esto es el colmo… También es la vida de ella y ella tiene derecho a contar lo que le dé la gana.

—Sí, pero que cuente lo que le afecte a ella.

—Si el otro folla con chicos y la gente se entera… Pues que no lo haga. A lo hecho, pecho.

—Pero, tía… Ese sí que es un puto pensamiento mariconazi… Si te comes una polla tiene que saberlo toda España! Que lo cuente quien le salga de los cojones. A ver si ahora tiene que ir uno contando cómo o  con quién folla. A ti te molaría que yo fuera contando que cada vez que follamos por el culo, la saco llena de mierda?

Los ojos de Berta se pusieron como platos. Respiro hondo y miró a Dani con desprecio.

—Pero qué dices, asqueroso? Se te está pirando. Qué tendrá que ver?

—O que te gusta ver porno de niñatos chupándose las pollas? O vídeos de mujeres violadas… Fíjate la idea que se puede hacer la gente de ti si supiera tus intimidades sexuales…

—Mira, tío… No te pases…

—No dices que a lo hecho, pecho? Qué pasa? Qué tu intimidad sí importa y la de los demás no? Ya… Qué lista…

—Te estás pasando un huevo.

—No, pasándome no. Simplemente, la pedorra esa no tiene defensa. Es una tía asquerosa, triste y fea, que para que le aguante alguien tiene que ir contando chismes… En fin… Mira… Que paso…

—Pues sí, vamos a callarnos porque… Con lo bien que estábamos… Ya has tenido que cagarla…

—Pues nada, hija… Nos callamos cuando tú quieras… Ya se sabe quién tiene la última palabra siempre…

La pareja se levanta, caminan juntos, pero el amor con el que se sentaron ha desaparecido.

Andan sin mirarse, en silencio.

Berta se separa un poco para mirar el móvil.

Lee uno de los mensajes de Marga:

Vamos ya! Buscando en tu habitación, a ver si tenías condones, hemos encontrado tus consoladores… Estamos aquí de risas… El del puño es lo más… Eres una ídola. Besis.

Berta frunció el entrecejo… «Lo que me faltaba»…

Las ilustraciones que acompañan a este relato son de Falansh de la Sierra.

bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.