Conectando la sierra cortahuesos

antes de verlo
contaba con 3 dedos
los que había tenido delante.

el fin
de la manguera de 5 cables,
con tierra,
asomaba entre racholas,
sobre la sierra,
necesitada de 380 voltios,
requerida en la sala de autopsias
de anatomía patológica:
un tosco edificio
sin plantas de hospitalización.

pelé las puntas
de los 5 cables diestramente.
los conecté a la toma de corriente.

era Febrero
y fuera de la sala
el personal sanitario echaba vaho
tomando café del malo.

y dentro creí estar solo
hasta que nervioso osé levantar
el plástico de la mesa de operaciones.

aquel fiambre,
allí puesto,
amarilleándose,
no desfigurado ni descompuesto,
dándome la impresión
de querer abrir un ojo y guiñarlo;
¿en serio iban a trocearlo?
¿una parte o todo?
alguien sin estómago
sacaría provecho
del potencial de la sierra.
la miré y luego miré
la inquietante quietud del cádaver,
definitivamente inexpresivo.

mi enésimo contrato de sustitución
estaba por firmar en algún cajón,
en otro edificio,
junto a otros con letra pequeña.

una administrativa,
días después,
me llamó para pedirme con voz nasal
que fuera a firmarlo cuando pudiera.

fui y firmé
ejercitando un puño.

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Electricista diariamente. Con cierta chispa y tensión restante escritor resultante (poemas, relatos). Autor de los poemarios autoeditados 'Alquilé mi vejiga al insomnio' (2011), 'Otr@s y poco más' (2011), 'Contra los cuerdos' (2012), '¡Estraga!' (2013), 'Color cogido' (2014), 'Nada sonado' (2014), 'Sed a tiempo' (2014), 'Cierto verdor' (2015), 'Lo normal sale sangrante' (2016); así como del libro de relatos 'Por donde van otros tiros' (2015).

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