«Las mujeres refugiadas se enfrentan a especiales y mayores peligros»

mujeres refugiadas

El 50% de las personas refugiadas, desplazadas y apátridas en el mundo son mujeres y niñas.

Al menos una de cada cinco mujeres refugiadas o desplazadas ha sufrido violencia sexual.

200 millones de mujeres son víctimas de la Mutilación Genital Femenina en el mundo. De ellas, 44 millones son niñas menores de 15.

El 98% de las cuatro millones y medio de víctimas de explotación sexual en el mundo son mujeres y niñas.

El 35% de las mujeres en el mundo han sufrido violencia física o sexual.

27 países impiden a las mujeres transmitir su nacionalidad a sus hijos e hijas en igualdad de condiciones que los hombres.

336.400 mujeres solicitaron protección internacional en la UE en 2016, el 32% del total.

No lo digo yo. Son datos que maneja Accem y son aterradores.

La organización ha lanzado recientemente la campaña #ConLasRefugiadas, con el objetivo de concienciarnos y acercarnos la realidad de las mujeres refugiadas, expuestas a mayores amenazas, peligros y formas de violencia por el hecho de ser mujeres, tanto en su país de origen, como a lo largo de su viaje y finalmente en su país de destino.

Para ello, han presentado el cortometraje de animación ‘Penélope’, realizado por Mabele Delgado, quien recupera el mito clásico griego y lo transforma para visibilizar a tantas mujeres que en el mundo no pueden esperar más y se ven obligadas a escapar y convertirse en refugiadas.

De todo ello hablamos con María Tejada, responsable de comunicación de Accem.

¿Cómo surge la idea de crear un corto de animación como ‘Penélope’?

La idea surge dentro de la campaña de sensibilización diseñada para dar a conocer la situación a las que se enfrentan las mujeres refugiadas y  el género como causa de asilo. En ese contexto, y teniendo en cuenta tanto la actual y terrible situación en Grecia como las diferentes situaciones que provocan la persecución por género, surgió la similitud entre los matrimonios forzosos y el mito de Penélope y nos preguntamos cómo hubiera sido su historia si hubiese decidido huir de esa situación y tratar de encontrar refugio para ella y su hijo, Telémaco.

Además, desde hace años en Accem hemos apostado por una línea de sensibilización social que se vinculara con la cultura, el arte, el cine y eso nos hizo decantarnos por buscar la sensibilización a través de un corto de animación dónde la expresión artística tuviera gran presencia. La idea es llegar a personas no necesariamente sensibles a la problemática para así ampliar públicos e incrementar la labor de concienciación. Hablamos con Mabele Delgado, la autora del corto, que se entusiasmó con la idea y trabajó de forma muy generosa en una animación manual que dio vida a nuestra Penélope, ahora representante de esas mujeres refugiadas que tantos peligros enfrentan y que se presentan como vulnerables pero en realidad tienen un gran coraje.

¿Qué se pretende lograr con la campaña #ConLasRefugiadas?

Queremos sensibilizar sobre la especial situación que viven las mujeres refugiadas. Poner de relieve que ellas se enfrentan a especiales y mayores peligros y retos y que alcanzar la protección y seguridad es más difícil y complicado. Las mujeres han de sumar a las causas comunes que comparten con los hombres —persecución por raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas— la persecución por género, que no es tan conocida, dado que en el imaginario colectivo las personas refugiadas son identificadas de forma mayoritaria con las que huyen de una guerra o las que son perseguidas por causas políticas, pero hay otras causas. La persecución por género en España es una de ellas, pero es poco conocida tanto por la sociedad en general como por las propias mujeres que podrían ser susceptibles de solicitar asilo.

¿Qué es una refugiada por género?

Es una persona que ha de buscar refugio debido a que es perseguida por causas directamente relacionadas con el mero hecho de ser mujer. Una mujer cuya integridad física o mental corre peligro por razones relacionadas con su género y su país de origen o no puede protegerla o es el que ejerce la persecución contra ella.

Imagina lo que es querer estudiar o conducir o trabajar en un país que te prohíbe hacerlo. Si desafías normas, o costumbres o tradiciones pueden perseguirte hasta que tu integridad corra peligro y no te quede más remedio que huir. La  mutilación genital femenina, violencia de género o trata de seres humanos con fines de explotación son también peligros específicos que se contra mujeres por el hecho de ser mujeres.

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¿Se ven obligadas muchas mujeres, por el hecho de serlo, a abandonar sus países?

Como en tantos otros aspectos relacionados con la mujer, su situación está más invisibilizada, tanto que a veces no se identifica con una persecución por género y por ello no se contabiliza como tal. Hay lugares en los que la discriminación ejercida hacia las mujeres es tan grave que puede llegar a ser una persecución, una causa que impida desarrollar una vida normal o simplemente digna. En una situación así la huida puede llegar a ser la única salida.

También se da la situación de que, aunque haya leyes que en teoría te protejan en la realidad, no se ejerzan, como puede ser el caso de la ya mencionada grave discriminación por género, la violencia de género, los matrimonios forzosos o la mutilación genital femenina, que aunque en algunos países esté prohibida se sigue realizando impunemente.

¿A qué dificultades añadidas se enfrenta una mujer que debe abandonar su país? Los datos que recogéis en la web son terribles…

Las mujeres siempre están más expuestas. En un conflicto al peligro que cualquier ser humano sufre se suma el que las mujeres suelen ser utilizadas como arma o botín de guerra —sólo hay que recordar las violaciones en los múltiples conflictos pasados y presentes, las niñas de Chibok secuestradas por Boko Haram…— y ese peligro de abuso y violencia sexual muchas veces no acaba con la huida del lugar donde se produce, sino que continúa durante el trayecto y se sigue prolongando incluso en los supuestos lugares seguros, como los campos de refugiados.

Las posibilidades de que una mujer o niña sea víctima de trata es mucho mas alta. De hecho constituyen el 98% de las víctimas de trata con fines de explotación sexual. Las dificultades a las que se enfrenta una mujer son muchas, y además, en muchos casos no sólo han de cuidar de sí mismas, también de sus hijos e hijas.

¿Qué se puede hacer? ¿Qué soluciones se pueden poner en marcha y a quiénes corresponde?

Lo primero es tomar conciencia. Por eso lanzamos la campaña #ConLasRefugiadas, para informar, para visibilizar lo invisible. Que la sociedad conozca la situación pero que también las propias mujeres que puedan ser susceptibles de solicitar asilo lo sepan, porque en muchas ocasiones la mujer no es consciente de que las circunstancias por las que está pasando o ha pasado pueden ser determinantes para que se les conceda asilo.

A partir de ahí, de la información, la sensibilización y la visibilización para promover que el género no quede relegado a una mera causa incluida en la definición del estatuto de refugiado y para que sea aplicada. En este sentido, debe haber una clara voluntad política que permita adoptar medidas específicas para la protección y atención de mujeres y niñas refugiadas incluyendo los recursos de acogida y el asesoramiento especializado.

Fotografía principal: Photo Unit ©


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