«Es vergonzoso cómo hemos sido capaces de dejar de lado durante tantos años a escritoras de un talento innegable»

iban petit

Tras dejarme cegada de luz con ‘Anotaciones circulares, Iban Petit ha vuelto a colarse en mi estantería —por segunda vez en menos de un año— con ‘Los abismos‘,  la historia de tres generaciones de mujeres, de tres vidas de descubrimientos y de retos diarios, de sobresaltos que irrumpen y lo cambian todo. Una historia en la que la soledad, la incertidumbre y la pérdida se entremezclan con la tenacidad, con el amor y, sobre todo, con el asombro.

He descubierto, como una grata sorpresa, que estamos ante una novela profundamente feminista… Cuéntame por qué y si ha sido casualidad o necesidad.

Ha sido necesidad. Tuve la suerte de ser criado por mi madre, mis abuelas y mis tías abuelas, y sentía que les debía una historia. Este libro es un homenaje a ellas y una reivindicación de sus vidas, unas vidas que ellas sacrificaron por nosotros, por las generaciones venideras. He intentado sacar a la luz su valentía, sus pequeños y grandes logros, y sobre todo su coraje a la hora de enfrentarse a lo que una realidad muy hostil les iba poniendo por delante. Es una novela que las reivindica a ellas y a sus vidas silenciosas.

De hecho, la dedicatoria es ‘A ellas, a las heroínas’. ¿Quiénes son ellas, las heroínas?

Las heroínas son todas las mujeres que hicieron y que hacen de sus vidas cotidianas una sucesión de conquistas diarias. Yo crecí en una intimidad formada enteramente por mujeres y aprendí el valor de esas pequeñas conquistas. La mujer ha vivido y vive relegada a un segundo plano por una sociedad que aún sigue viviendo de espaldas al 50 por ciento de las personas que la componen. Es cierto que hace 20, 30 ó 50 años todo era mucho más difícil, pero hoy en día seguimos siendo una sociedad profundamente machista en muchos aspectos.  Así que sí, este libro está dedicado a todas ellas, a todas las mujeres valientes que se intentan abrir paso, a las de antes y a las de ahora.

Dice un fragmento de ‘Los abismos’: «La profesora Cabrera nos mostró recovecos desconocidos de Borges, Cortázar, García Márquez, Fuentes o Vargas Llosa, y a mí me descubrió a otros muchos como Roa Bastos, Bioy Casares, Donoso o Jorge Amado. También y sobre todo me descubrió a Silvina Ocampo. La gran olvidada, decía, las mujeres siempre somos las grandes olvidadas». ¿Lo seguimos siendo?

Hemos vivido tuertos y hemos leído tuertos. Es vergonzoso cómo hemos sido capaces de dejar de lado durante tantos años a escritoras de un talento innegable. Estamos obligados a recuperar sus obras y darles el reconocimiento público que merecen. Y también pedirles perdón. Creo que además de reconocer su valía debemos hacer una autocrítica y pedir disculpas. Ese sería un buen principio.

A día de hoy han cambiado las cosas y las escritoras cada vez se acercan más al protagonismo que merecen, que no es más que la misma valoración propia y exclusiva de sus obras que tienen los hombres. Pero no del todo y no tanto como creemos. A pesar de que se publican muchísimas obras más escritas por mujeres que hace unos años, la descompensación entre el reconocimiento público e institucional entre escritoras y escritores sigue siendo existiendo. No me lo explico.

Leyendo ‘Los abismos’ ha vuelto a pasar delante de mis ojos la literatura como salvación. De todo, empezando por nosotros mismos, cuando leemos y cuando escribimos. ¿Por qué lees y por qué escribes?

Leo porque me apasiona, porque me lleva a lugares increíbles a los que sólo la lectura y la literatura pueden llevarme. Y escribo por inercia y porque me hace sentir bien, tranquilo y en armonía conmigo mismo. Escribir me da felicidad, así de sencillo. Si no escribo, me vuelvo un ser insoportable.

Como me pasó cuando leí ‘Anotaciones circulares’ —en este caso respecto a la música— se me hace inevitable preguntarte por tus referencias. Aquí literarias, ¿qué lees y cómo lo lees?

Leo compulsivamente y leo de todo en todos los formatos. Leo novela, leo ensayo, leo cuentos, y lo leo en papel y en ebook. Y leo cualquier tipo de literatura, cualquier género, de cualquier época y de cualquier país. Si estoy escribiendo trato de programarme las lecturas, pero muchas veces esa programación se rompe en mil pedazos y entonces un libro me lleva a otro y el otro a otro, y así sucesivamente. También me ocurre que, de pronto, me obsesiono con un autor y entonces lo leo todo de él.

¿Y eres más lo que lees o lo que escribes?

De ambos. Sí que es cierto que cuando estoy escribiendo me sumerjo completamente en la historia y todo lo que me rodea parece tener sentido con ella. Es un proceso curioso. Como se explica en la novela, una vez que te conviertes en escritor, estás perdido, tu realidad pasa a ser otra y no te queda otra que aprender a convivir con el gusano de la literatura, un gusano que se ha instalado dentro de ti y del que jamás podrás desprenderte.

Otra reflexión que me ha traído ‘Los abismos’ es hasta qué punto las vivencias de los que nos educan, de los que venimos, nos convierten también en lo que somos ¿Concuerdas con este punto?

Completamente. Somos lo que nos han enseñado y la vida que construimos se basa en aquella que hemos vivido y la que han vivido quienes nos precedieron. Cuando éramos pequeños buscábamos y encontrábamos refugios que nos protegían, en los que nos sentíamos seguros. Ahora, de adultos, ante cualquier problema o contratiempo, regresamos a esos refugios en los que volver a reconocernos y a encontrarnos con nosotros mismos.

La novela refleja muchos de los estadios por los que pasan los escritores. ¿En qué punto estás tú ahora?

Ahora mismo estoy a punto de cerrar la documentación de mi tercera novela. Espero poder empezar a escribirla a comienzos del año que viene. Soy un escritor metódico, probablemente en exceso. Lo estructuro todo, lo documento todo. Cuando logro tener todo eso cerrado, todo el universo de la novela creado, me pongo a escribir. Entonces sí que dejo a la escritura, a los personajes y a la propia historia algo más de libertad.

¿Cómo se hace para escribir dos novelas, brillantes, por cierto, en apenas un año?

Trabajándolas. No tengo más respuestas que esa. Trabajando mucho y dedicándoles casi el 100 por 100 del tiempo a ellas, a sus personajes y sus historias.

Y, por último, aprovechando esta época del año, ¿qué le va a deparar 2017 a Expediciones Polares?

Estamos en momento muy bonito. Nuestros libros empiezan a verse cada vez más en librerías y sobre todo empiezan a encontrar cada vez más lectores. Somos una editorial que huimos de la prisa. Vamos poco a poco, disfrutando del camino y de las historias que nos encontramos. Lo último que quisiéramos perder es nuestra capacidad de asombro. Para la primera mitad del año que viene hemos previsto publicar casi de todo: biografías, ensayo, literatura infantil y, por supuesto, narrativa.

bluebird Comunicación
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