«Si los grupos indie abundamos en los festivales es porque llevamos diez años haciendo un enorme trabajo que el público ha valorado, no porque nos hayamos vuelto mainstream»

Dorian

Uno de los colectivos de trabajadores españoles más estresados actualmente es el de la música indie. Trabajo no les falta a los 20 grupos cabeceros y a todo lo que les rodea. Mientras la mayoría del resto de profesiones, y el resto de estilos musicales, retrocedían unos pasos a consecuencia de la crisis económica y de impuestos anticulturales la música indie avanzaba a pasos agigantados para pasar de tener un cuerpo raquítico a principios de los 2000 —cuando muchos no se atrevían ni a cantar en español— a poder permitirse ahora comer marisco de vez en cuando. Estamos hablando de un sector que sumó 1.385.000 espectadores entre los nueve festivales más multitudinarios del 2013. Por lo tanto, parece evidente que nos encontramos ante su edad de oro.

Marc Gili, voz y guitarra de Dorian, uno de esos 20 grupos, explica que los últimos seis años para los componentes del grupo mentalmente han sido dos décadas a causa de la cantidad de cosas que les han ocurrido. La última gira, la cual terminaron a finales de diciembre en La Mirona de Salt (Girona), ha supuesto hacer más de un centenar de conciertos. Pero este año 2017 será diferente. Tan solo tienen acordada una gira por México en junio y dos festivales veraniegos en España: el Sonorama y el Low Festival. Es el momento de dejar de pensar en ir a cualquier otra parte para quedarse un rato en casa.

Por fin estáis en una época de tranquilidad y sé que a ti no te gusta la rutina. ¿Cómo lo llevas?

A mí la rutina me mata. No podría soportar tener un trabajo que implicara estar cada día ocho horas en el mismo lugar. Por eso no me queda otra que dedicarme a una profesión que no implique esto y que, en cambio, implique hacer cosas distintas continuamente, conocer a gente, viajar a lugares nuevos, etcétera. Deportista, bombero o músico cumplen estos requisitos.  Este tipo de vida provoca que te vayas encontrando con cosas inesperadas. Pero ahora mismo el sosiego que tenemos es súper necesario después de toda la actividad que hemos tenido en los últimos seis años.

¿Hora de componer?

Para mí la tranquilidad es necesaria a la hora de componer. Durante las giras puedo apuntar versos, pero necesito una estabilidad, alejarme de los cambios horarios, para componer canciones. Este sosiego de ahora me permite leer todo lo que quiero y pensar en lo que me interesa para que surjan cosas.

¿Esto quiere decir que el nuevo disco de Dorian está cerca?

A las canciones hay que dejarles su tiempo, no hay que forzarlas. No hay prisa. El siguiente álbum será el regreso de los Dorian más electrónicos. Habrá esa mezcla de guitarras eléctricas y sintetizadores. Será una aventura muy estimulante desde el punto de vista sonoro; será una vuelta de tuerca a Dorian.

Dorian

Siempre has sido un gran lector. ¿Con qué estás ahora?

Con ‘Plata quemada’, del recién fallecido Ricardo Piglia. Lo compré hace un año y por fin me he podido poner con él. También estoy leyendo ‘En los reinos de Taifa’, de Juan Goytisolo y ‘Curso de Literatura Europea’, de Vladimir Nabokov.

En las canciones de Dorian hay guiños a la literatura.

Sí, y muchos versos han salido de mis lecturas. En ‘Arrecife’ hay un guiño a ‘Bajo el volcán’ de Malcolm Lowry, en ‘Los placeres efímeros’ hay otro a ‘Las flores del mal’ de Charles Baudelaire y en ‘Los amigos que perdí’ se mencionan los cantos de Maldoror.

¿Algún día te atreverás con un relato o una novela?

Estamos en ello.

¿Sí?

Sí, pero aún requiere tiempo.

Es evidente que estamos ante la época dorada de la música indie y los festivales. Pero, de todas formas, me sorprendió que el directo de ‘Diez años en un día’ que grabasteis en el Arenal Sound 2015 no lo hicierais en una sala con vuestro público más fiel.

Era la quinta vez que actuábamos allí y siempre habíamos tenido buenas experiencias con un público muy entregado. Además, contábamos con cinco músicos extra y se trataba de una producción complicada y costosa. Era el momento idóneo. Ocho semanas antes habíamos estrenado este formato en el SOS Murcia y creíamos que ese tiempo era el necesario para perfeccionarlo. Así fue y la noche en el Arenal Sound salió redonda. También queríamos captar esa energía especial del verano y que, en una época en la que en YouTube nos encontramos videos de conciertos grabados con una calidad pésima, la gente tuviese Dorian en directo con buen sonido y bien mezclado.  

Sois festivaleros entonces.

El verano es para los festivales. Siempre decimos que nuestra radio han sido los festivales. Al ser un grupo indie que no acostumbra a sonar en las comerciales, esa ha sido la forma que hemos tenido de llegar al gran público.

En una entrevista de Mónica Zas en eldiario.es Carlos Tarque, el vocalista de MClan, dijo lo siguiente: «Los festivales empiezan a ser más mainstream que un concierto de Bustamante. Vas a ver a Izal, Delorean, Supersubmarina, Love of Lesbian y Lori Meyers. Al final el espíritu indie no es tal porque son bandas que han entrado a un sistema muy establecido, que es de lo que huyen los indies».

No estoy de acuerdo con Carlos Tarque en este punto. Si ahora los grupos indie abundamos en los festivales es porque llevamos diez años haciendo un enorme trabajo que el público ha valorado. Tras muchos años de trabajo nos hemos dado a conocer. No es que los festivales se hayan vuelto mainstream, sino que lo indie ha crecido. Y bienvenido sea. El indie está formado por artistas de verdad que se dedican a ello por pura vocación.

Dices que los grupos indie lleváis diez años haciendo un gran trabajo. Más o menos ese es el tiempo que hace que existís como Dorian. ¿Os consideráis pioneros de esta escena actual junto con Sidonie o Lori Meyers?

Antes que nosotros hubo mucha gente, como los grupos de la movida madrileña, que ya habían hecho un gran trabajo que también tiene que ver con lo que está sucediendo ahora. Pero sí que es verdad que formamos parte de los grupos que han contribuido a dar visibilidad a lo indie, a profesionalizarlo y a meterlo en los medios de comunicación.

Dorian

¿Qué situación os encontrasteis en el 2004, cuando os creásteis?

Nos encontramos una escena precaria y muy amateur. Los grupos no se creían a sí mismos, los sellos eran muy pequeños y no tenían dinero, igual que los medios especializados.

Y cambió.

Crecieron los grupos, los sellos, los festivales y los medios. Todo de la mano. Esto ha provocado que los grupos aún nos esforcemos más para estar a la altura de las circunstancias y que al público le hayan gustado los resultados que todo esto ha tenido como consecuencia. Si lo analizáramos con una gráfica, la curva sería exponencialmente ascendente.

¿Esta curva ha tocado techo?

Yo no le veo techo a muchas bandas de esta escena indie actual.

¿A qué grupos estás atento ahora?

De nuestra escena admiro a grupos como Supersubmarina o Triángulo de Amor Bizarro, pero también estoy muy atento a otros estilos. Por ejemplo, últimamente escucho a muchos artistas de trap.

¿La música se tiene que implicar políticamente? Sobre todo teniendo en cuenta el momento de crisis que estamos viviendo. Vosotros lo habéis hecho con ‘El futuro no es de nadie’ o ‘Ara’.

Es una cosa muy personal. Cada uno debe hacer lo que siente. Nosotros lo hemos hecho de corazón. Tenemos una ventana que nos permite que nos escuche mucha gente y lo hemos querido aprovechar para denunciar ciertas cosas que están pasando. Hasta nos hemos adelantado a algunas situaciones, así que no se nos puede tachar de oportunistas.

En una entrevista en Esquire dijiste que te gustaría tener, por lo menos, el doble de años de los que te ha dado la vida para poder hacer lo que quieres hacer. ¿En qué aprovecharías ese tiempo?

Me gustaría aún ver más mundo, aprender más idiomas y profesiones, y dedicar más tiempo a mi familia y amigos. De hecho, esto último es un propósito para el 2017. Si tienes pasión por la vida hay tantas cosas por hacer…

En el comienzo de vuestros videoclips normalmente incluís la siguiente frase de Ezra Pound: «Id como una plaga contra el aburrimiento del mundo». ¿En qué consiste este aburrimiento?

El arte debe ser una manera de despertar a la gente con la intención de apartarla de las normas que te meten en la cabeza desde la escuela y del miedo a vivir que te inculcan para que no te apartes del camino marcado.

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Periodista freelance. Es decir, ya se entiende. Me gusta tener gastada la suela de los zapatos. Suele ser sinónimo de haber encontrado grandes historias.

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