Violencia contra la infancia, un problema invisibilizado

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Esta semana ha vuelto a ocurrir. De nuevo, un hombre —uno de esos, cuyos vecinos tildan de «buena persona, mejor padre»— ha provocado, presuntamente, un incendio en su casa de Getafe, provocando la muerte de sus dos hijos. Después, se ha suicidado tirándose a las vías del tren.

No ha pasado ni un mes desde que todo el país se estremeció con el desenlace del caso Gabriel Cruz. Y volverá a pasar. Porque en los últimos cinco años más de 100 niños y niñas han muerto en nuestro país por violencia. Niños a los que ya no podemos proteger. Como Maja, de 9 meses o Carlos de 4 años, muertos por maltrato, o Lucía que con 13 años se quitó la vida tras sufrir acoso escolar.

Son datos de la campaña de Save the Children #LosÚltimos100, en la que la ONG denuncia que la violencia ejercida contra los menores en nuestro país y que, en los casos más graves, llega a provocarles la muerte, no son casos puntuales, sino que se trata de un problema sistémico que se debe abordar de manera urgente. «Prácticamente todas las semanas conocemos, a través de los medios de comunicación, casos muy graves de violencia hacia los niños y niñas, pero lo seguimos viendo como casos puntuales. La violencia hacia la infancia no es algo anómalo, sino un problema sistémico que se da de forma continuada y debe abordarse como tal», explica Andrés Conde, director general de Save the Children.

Malos tratos, violencia machista, abusos sexuales, acoso escolar… En lo que va de 2018 al menos siete menores han perdido la vida por causas violentas. Y, lamentablemente, estamos ante un problema invisibilizado, no hay apenas cifras oficiales que permitan dimensionar su magnitud. Uno de los pocos datos disponibles son los que ofrece el Ministerio del Interior sobre las denuncias registradas por delitos violentos.

Durante 2016, el último año del que se tienen datos, se registraron 37.495 denuncias por parte de menores de edad, aunque los casos que llegan a denunciarse son la punta del iceberg, porque sólo un 15% de los casos de violencia sexual contra niños y niñas se denuncia. Uno de cada dos abusos sexuales en España son contra menores de edad. Uno de cada diez estudiantes afirma ser víctima de acoso escolar. Decenas de niños y niñas pierden la vida cada año por causas directamente relacionadas con la violencia. Esta lacra no puede continuar.

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