La pobreza energética no es una anécdota invernal

pobreza energética

Mientras hordas de individuos se preocupaban por discutir durante horas, que se convirtieron en días, si portavoza es un error, una reivindicación o una gilipollez, algunas zonas de España se helaban a -22 grados. Una anécdota más del invierno si no fuera, porque en este país —con unos precios de gas y electricidad mucho más caros que la media de la Unión Europea— la pobreza energética causa la muerte de 7.000 personas al año.  

Ya no nos acordamos de Rosa, símbolo de las víctimas de esta tragedia durante unos días. La mujer, de 81 años, murió en noviembre de 2016 en un incendio provocado por las velas que utilizaba después de que le cortaran, por impago, el suministro eléctrico. Llevaba 10 meses sin pagar el alquiler. Nadie parecía saber nada de su extrema vulnerabilidad hasta que sucedió lo peor. Fue Gas Natural quien la dejó desamparada sin consultar siquiera a los servicios sociales. Gas Natural. Una vez más: Gas Natural.

La Agencia Catalana de Consumo, dependiente de la Generalitat, le impuso a la empresa una multa de 500.000 euros por su responsabilidad en la muerte de la anciana, ya que la compañía cortó la electricidad sin reclamar a los servicios sociales el informe de vulnerabilidad al que obliga la ley.

Como Rosa entonces, hoy cuatro millones y medio de españoles no tienen recursos para combatir el frío que sufrimos estos días. Serán ellos las próximas víctimas de un sistema injusto y de un gobierno cruel que lo permite, anunciando medidas ridículas con las que lavarse la cara. Es insuficiente. Necesitamos unos gobernantes que sepan estar a la altura y garanticen que todas las familias, que todas las personas, puedan mantener sus hogares a 18 grados en invierno y 25 en verano.

Los sindicatos de bomberos de la Generalitat estiman que seis de cada diez víctimas mortales en incendios se deben a la pobreza energética. Nos estamos muriendo por no tener dinero. El capitalismo más feroz sigue matando, lentamente. Y en España la pobreza energética causa ya más muertes que los accidentes de tráfico, según el estudio ‘Pobreza, vulnerabilidad y desigualdad energética. Nuevos enfoques de análisis’, de la Asociación de Ciencias Ambientales.   

Los que sobreviven, lo hacen con problemas serios de salud, como artritis, asma, neumonía, ansiedad y depresión.

Mientras tanto, los grandes medios de comunicación —esos que sobreviven gracias a la publicidad, entre otras grandes empresas, de Gas Natural y compañía— silencian un hecho gravísimo; los debates políticos hace tiempo que dejaron de estar a la altura, ya no se preocupan de los ciudadanos, sino de retroalimentar el circo en el que se han convertido. Un circo de gilipolleces en el que no importa casi nada.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here