No somos tan tontos

tontos

Cuando parecía que las aguas bajaban ya más calmadas y los de Podemos volvían a ser gente normal tras conseguir que Mariano y compañía siguieran gobernando, esta semana hemos vuelto a tener ración doble de esos ataques sin sentido que tanto gustan en la caverna de este país nuestro que es España. Ya echábamos de menos eso de hablar de Venezuela, donde, por cierto, ya deben estar las cosas estupendamente, ¿no?

Resulta que hace unos días desayunábamos con la noticia de que la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) denunciaba con un comunicado que Podemos amedrenta y amenaza a los periodistas que cubren sus informaciones.  Sin duda alguna es una acusación muy grave que pierde fuerza si comprendemos que se refieren a que cuentas anónimas en Twitter, aparentemente cercanas a Podemos, insultan a periodistas. Vamos, que son trolls, que ahora, según parece, solo los hay de izquierdas en las redes.

Pero claro, esto de los trolls tampoco lo ha aclarado la APM, que se limitó, simplemente, a lanzar una acusación muy fuerte sin ninguna prueba. ¿Qué pasó después? Pues que el comunicado se les volvió en contra en las redes sociales, como, por otro lado, era de esperar.

En primer lugar, decir que presionar a periodistas está mal, por supuesto, pero nos tememos que, si esto fuera así, no solo presionarían los de Podemos. ¿Por qué nunca se ha escuchado a la APM alzar la voz contra el Partido Popular por las tropelías que les hace a los profesionales de Radio Televisión Española? Tampoco alzaron la voz cuando PP y Ciudadanos intentaron censurar revistas como La Marea o periódicos como Diagonal hace unas semanas intentando que la Junta de Distrito de Carabanchel cancelara sus suscripciones. De esto ni una palabra.

La realidad es que, si analizamos el comunicado, nos surgen demasiadas preguntas que hacen que nos resulta más incomprensible. Si acaso hay una por encima de todas: ¿De verdad es la primera vez en los muchos años de la Asociación de la Prensa que hay presiones de un partido político a los periodistas?

Y es que, con el paso de los días, la APM no ha aportado ninguna prueba de una acusación tan grave y que, sin ninguna duda, se escapa del papel que tiene que ejercer como institución. Quizás, a este colectivo le valdría más centrarse en proteger los derechos de los periodistas y sus condiciones laborales antes de lanzar comunicados partidistas que le alejan de lo que tienen que ser.

No obstante, habría que pararse un momento en señalar que la actual presidenta de la APM es Victoria Prego, periodista muy reconocida en nuestro país, que hace no muchos días blanqueaba la historia del Valle de los Caídos en un artículo. Casi nada. Quizás eso pueda ser suficiente para comprender muchas cosas del comunicado de la APM.

Pero también ha habido esta semana otro de esos. Hemos escuchado a Vargas Llosa desde uno de sus púlpitos bien pagados decir, suponemos que al hilo del comunicado sin pruebas de la Asociación de la Prensa de Madrid que, agárrense, Podemos es la mayor amenaza para los periodistas españoles desde la Transición. Bueno, el hombre matizó que «salvo los crímenes de ETA». Ni más ni menos.

¿Qué hacer ante esto? Pues quizás señalar que, al menos es lo que esperamos, la mayoría de los ciudadanos no somos tan tontos de creernos estos ataques sin sentido si vienen desde algunos colectivos e individuos que suelen callar cuando otros hacen tropelías enormes que sí que perjudican de verdad el día a día de los ciudadanos. Este doble rasero ya cansa. Y también lo hace tener que enfrentar, continuamente, con manipulaciones que lo único que hacen es, con el tiempo, socavar el prestigio de quienes se dedican a ello con el objetivo de beneficiar, de alguna forma, a esos mismos grupos políticos ante los que callan.

bluebird Comunicación
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