Los másteres, la ‘titulitis’ y el humo

humo partido popularLas vergüenzas del Partido Popular parecen haberse convertido, hace ya mucho tiempo, en un suma y sigue que no cesa. Comenzamos el mes con el máster, o no, de Cristina Cifuentes, un hecho que ha desembocado en el hallazgo de que el posgrado de Pablo Casado en Harvard fue, en realidad, un curso de tres días en Aravaca —chúpate esa, El Mundo Today— o en la misteriosa desaparición de algunos títulos que nuestros políticos exhibían, antes, con orgullo.

Ya lo dijimos la semana pasada. Este país adolece de titulitis y, a la mínima, sacamos a relucir los diplomas, los doctorados, los cursos de veranos, las jornadas en colegios mayores y hasta el B2 First de Cambridge. Como si todos ellos nos hicieran mejores personas o moralmente superiores. Pero ese es otro tema.

Tenía que haber algo más, además de la titulitis y de los ya más que célebres chanchullos del partido que nos gobierna.

¿A qué viene todo esto? ¿Por qué ahora? ¿Qué nos estamos perdiendo mientras hablamos de los estudios de los golfos apandadores de Génova?

¡Las pensiones! Ya nadie habla de las pensiones. ¡Lo tenemos!

Cuando la dignidad de los pensionistas estaba comenzando a ser el ejemplo a seguir, la llama que jamás debería haberse apagado, las informaciones sobre Cifuentes, Casado y compañía la han borrado de un plumazo de la primera línea periodística.

Otra jugada redonda del Partido Popular, experto, entre otras cosas, en cortinas de humo. La más asquerosa de los últimos tiempos, probablemente, haya sido la de la Ley del Aborto de Gallardón, que nos mantuvo entretenidos mientras nos clavaban, pero bien, la Ley de Tasas —finalmente declarada anticonstitucional en 2016—, esa terrible Ley Mordaza que, cada cierto tiempo, arroja un caso que daña la libertad de expresión y la democracia y copa las portadas de los periódicos, o Cataluña, esa eterna cortina de humo que reaparece con fuerza cada vez que se acorrala solo un poquito a algún miembro del partido en el Gobierno. No falla.

A ver si esta vez conseguimos no embobarnos con los fuegos de artificio y nos unimos a la lucha de los pensionistas que debe ser la lucha de todos. Salgamos a la calle, a recuperar el espacio y los derechos. Para eso no hace falta títulos, tan solo dignidad

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here