Día Mundial de las Personas Refugiadas. No es solidaridad, es justicia

Día Mundial del Refugiado

Decía ayer Víctor A. Rocafort, candidato al Congreso por Unidos Podemos, que «hay que cambiar la Unión Europea», que «el Mediterráneo es la fosa común más grande del planeta».

Una afirmación tan aterradora como sólo pueden serlo las sentencias que son ciertas, porque en lo que va de año 2.868 personas (per-so-nas) han muerto en el Mediterráneo.

Desgraciadamente, la muerte no es lo único que da miedo en esta Europa insolidaria que nos está tocando vivir. Hace unos días leíamos en el periódico El Mundo que Italia ha perdido el rastro del 34,7 por ciento de los menores somalíes que han llegado al país, del 66,9 por ciento de los afganos y del 56 por ciento de los eritreos.

Por todo ello, y mucho más, tenemos la certeza de que mañana nos volveremos a indignar cuando a muchos se les llene la boca con que es 20 de junio, Día Mundial de las Personas Refugiadas. Porque, como bien recuerda Accem, la crisis de los refugiados que se vive a las puertas de Europa no es una cuestión de solidaridad, sino de justicia.

En un comunicado enviado a los medios de comunicación, la organización recuerda que la única manera de detener la terrible, y continua, masacre que se vive en el mar Mediterráneo es «garantizar vías de acceso legales, seguras y efectivas al territorio europeo para las personas refugiadas».

Y es entonces cuando volvemos a pensar en la desmemoria de una Europa que nos da vergüenza. Que nos indigna. Que nos aterra. Desde hace tres meses. Desde que la Unión Europea y Turquía firmaron aquel acuerdo mediante el cual se expulsaría a los refugiados, cuyo único delito era intentar salvar la vida, como tantos y tantos y tantos europeos no hace mucho tiempo. ¡Qué atrevida es la amnesia!

¡Qué criminal!

Como la indiferencia, porque, una vez más, no podemos dejar todo en manos de los gobernantes, a los que votamos todos y cada uno de nosotros (que esto tampoco se nos olvide). Mañana es el Día Mundial de las Personas Refugiadas, una jornada fantástica para volverlo a intentar, para demostrar que, además de europeos, somos seres humanos y que creemos en la justicia. Para todos. También para ellos.

La ilustración que acompaña a este artículo es de Facundo Mascaraque.

bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.