Llegan los Playoffs de la NBA: disfrute, calidad y espectáculo en busca de un campeón

Llega el momento cumbre. En dos meses sabremos quién es el campeón de la NBA 2014/15. 14 equipos se han marchado ya de vacaciones y otros 16 quedan en pie para dilucidar quién se lleva el preciado anillo de campeón. Desde el sábado viviremos unos playoffs vibrantes. Se espera incluso que sean históricos. Ya lo fueron los del año pasado, donde cinco de las ocho eliminatorias de la primera ronda llegaron a siete partidos.

Es cierto que debemos diferenciar entre conferencias. El Este tiene un nivel inferior al Oeste, algo que viene sucediendo desde hace varios años. Sin embargo, ha quedado una primera ronda bastante interesante, con eliminatorias que tienen favoritos señalados, pero donde los pronósticos podrían torcerse un poco.

La única serie que no me convence mucho es la de Atlanta Hawks contra Brooklyn Nets. Es cierto que el equipo neoyorquino ha mejorado en las últimas semanas, gracias a que Brook López ha salido al paso de los rumores de traspaso sacando su mejor repertorio, demostrando que él quiere seguir en el equipo. Además, Deron Williams está dando señales de que puede volver a ser un base de primera categoría. Sin embargo, el veloz juego de los Hawks parece demasiado para los Nets.

Las otras tres eliminatorias tienen más visos de ser igualadas. Cierto es que Cleveland Cavaliers es favorito claro frente a Boston Celtics, pero Brad Stevens, el técnico de los del trébol, ha sabido sacar jugo a la plantilla que tiene entre manos, han acabado de maravilla la liga regular y pueden ser un equipo peligroso. Ahora bien, los de David Blatt llegan en su mejor momento del año a estas eliminatorias por el título. Se hace difícil pensar en un equipo del Este capaz de evitar que se planten en las Finales.

Chicago Bulls promete mucho, pero su rendimiento hasta ahora deja que desear. Es peligroso porque fuera de casa no rinde necesariamente peor que en casa, pero si en play-offs no eres capaz de cerrar los partidos en tu cancha no tendrás mucho futuro. En primera ronda les espera Milwaukee Bucks, un equipo que debería ser asequible y además el desplazamiento más corto de todos, que como ventaja también suma. Hay que recordar que Pau Gasol hizo el récord de anotación de su carrera esta temporada ante los Bucks (46 puntos), pero será mejor que los hombres de Tom Thibodeau no se fíen o se llevarán un buen susto.

Interesante pinta también la serie entre Toronto Raptors y Washington Wizards. A principios de temporada los de la capital estadounidense hubieran sido favoritos en un emparejamiento como este, pero ahora, en abril, no es tan fácil decir lo mismo. Los canadienses han recuperado a Kyle Lowry y eso es una cierta garantía. El duelo de bases será seguro muy bonito, pero además podría ser decisivo. A eso aspiran los Wizards, que tienen en John Wall a su general. Si él rinde bien, esperanzas de éxito, si no, vacaciones hasta octubre.

El ganador de esta eliminatoria se las vería, hipotéticamente, contra Atlanta. No veo a ninguno de los dos con capacidad suficiente de tumbar a los Hawks que hemos visto hasta ahora. Otra cosa es que los de Mike Budenholzer no consigan mantener su gran nivel. La otra semifinal de conferencia enfrentaría a Cavaliers y Bulls. Si los de Illinois estuvieran ensamblados y funcionaran como lo que dice la plantilla que tienen, no deberían temer a nadie, al menos en su conferencia. Pero con las señales que han dado hasta ahora no da para imaginar que puedan derrotar a Cleveland en una serie al mejor de siete partidos. Y si la final del Este fuera entre los de Georgia y los de Ohio (que quizá sea demasiado suponer), creo que estaríamos ante una serie espectacular. Quizá tener a LeBron James pueda suponer un plus en cuanto a experiencia, porque casi no habría jugadores que hubieran estado antes en una final de conferencia nunca. Los Cavaliers son los que parten con el cartel de favoritos, aunque tampoco sería tan extraño que los Hawks pudieran batirles.

El Oeste es otra cosa. El nivel es enorme, por lo que las series levantan más expectación. Es cierto que la que enfrenta a Golden State Warriors con New Orleans Pelicans es, a priori, muy desigual. Aún teniendo Monty Williams a todos sus hombres listos, es bastante complicado pensar en un escenario en el que los californianos no pasen la eliminatoria, o incluso que necesiten sexto y séptimo partidos.

Llama la atención el duelo entre Memphis Grizzlies y Portland Trail Blazers. Pero porque los dos llegan en un momento algo bajo. Las lesiones les han afectado, más a los de Oregon que a los de Tennesse, y eso ha provocado un bajón en su juego. Parecen favoritos los de David Joerger, pero nunca hay que fiarse ante gente como LaMarcus Aldridge y Damian Lillard. Esperemos que Marc Gasol siga siendo el referente que conduzca lejos a su equipo.

Tenemos duelo tejano entre Houston Rockets y Dallas Mavericks. Aunque en liga regular este duelo lo han ganado los de Kevin McHale, la igualdad debería ser la nota dominante. Es cierto que los Mavs aún no están muy seguros del estado físico de Chandler Parsons, el jugador que el pasado verano cambió Houston por Dallas, precisamente. Es fundamental que el alero esté en buenas condiciones. Pero también que Rajon Rondo saque a relucir las cualidades que le convirtieron en un gran base bajo la batuta de Doc Rivers en Boston. Sólo así los Mavericks podrán tener auténticas opciones de éxito en estos play-offs.

Pero si hay una serie que reclame focos es la de Los Angeles Clippers contra San Antonio Spurs. Posiblemente, los dos conjuntos mejor equipados para poder derrotar a los Warriors. La plantilla que maneja Doc Rivers es quizá la más potente de la NBA, y por otro lado llega Gregg Popovich con su baloncesto con la puesta a punto completada. Para variar, tras el All Star se han puesto las pilas, han elevado el rendimiento y han terminado la liga regular en un estado estupendo. Si quieren revalidar el título van a tener que jugar todas las eliminatorias sin ventaja de campo. Su ejemplo a seguir son los Houston Rockets de la temporada 1994/95, que eran vigentes campeones, acabaron sextos del Oeste y aún así fueron campeones de nuevo.

Warriors y Grizzlies deberían disputar una semifinal de conferencia. Marc y sus compañeros se destacan por saber estropear lo que funciona en los rivales para poder ganarles, pero ante estos Warriors de las 67 victorias en liga regular es difícil encontrar un remedio. La presión de haber ganado tanto y de ser favoritos es lo único que quizá les pese en las piernas, pero su plan de momento se va cumpliendo. En la otra semifinal veo a Rockets y Spurs, y los Tim Duncan, Tony Parker, Manu Ginobili y compañía me generan tanta confianza que les veo eliminando también al equipo abanderado por James Harden. La semana pasada les han ganado dos veces, cuando estaba todo en juego en el Oeste.

Entre Warriors y Spurs en una hipotética final del Oeste me cuesta mucho opinar. Si los de Steve Kerr llegaran más frescos, además de tener la ventaja de campo, serían probablemente los favoritos, pero cuando tienes enfrente a un equipo como San Antonio el plan debe estar claro: 48 minutos por partido atentos y rindiendo, porque si no te ganarán.

Unas Finales entre Golden State Warriors y Cleveland Cavaliers. La NBA se frotaría las manos: el equipo que mejor ha jugado esta temporada, el más complicado de defender por sus variados recursos ofensivos, liderados por dos tiradores letales como Stephen Curry y Klay Thompson, contra LeBron James, regresado a su Ohio natal para intentar cerrar el círculo y ganar el anillo con el equipo de su vida. La plantilla que acompaña al ‘Elegido’ parece mejor, pero el rendimiento que ha sabido sacar Kerr de jugadores como Draymond Green, Leandrinho Barbosa, Shaun Livingston o Marreese Speights ha ocultado casi todas las fisuras del equipo.

Definitivamente, mis cábalas me dan a Warriors campeones, pero no sería la primera vez que un equipo que ha funcionado con absoluta brillantez en liga regular después ha fracasado en play-offs. ¿Dónde poner la barrera del fracaso? Tras 67 victorias en cinco meses y medio, desde luego caer en primera ronda ante los Pelicans lo sería. Pero, ¿Y si sus verdugos fuesen los Grizzlies después? En play-offs es necesario saber defender, y en eso no hay nadie mejor que los de Joerger en el Oeste. Aún así, a mí me parecería fracaso también. Pero si Clippers o Spurs fueran quienes detuvieran a los de Kerr, creo que las consideraciones serían distintas. Experiencia y calidad a raudales como para poder enfrentarse a ese equipo. Por tanto, parece claro que deben legar a final de conferencia, y una vez ahí evaluar a su rival y su estado.

Durante los play-offs lo iremos viendo. De momento, hay que prepararse para disfrutar de unos playoffs con muy buena pinta.

Fotografía: Rico Shen ©

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