L’oracle revient: Los cuartos (enseguida las campanadas)

El fútbol sigue acaparando el protagonismo mediático de este comienzo de verano junto a la resaca electoral, sus posibles pactos, promesas incumplibles y demás tonterías nauseabundas. Si nos ceñimos a la Eurocopa, acabaron los primeros octavos de la historia de una fase final. Y con sorpresas.

Vamos con los cruces de cuartos:

Portugal-Polonia

Mi pronóstico de octavos no falló y los dos equipos que adelanté se verán las caras en los cuartos.

Lewandowski marcó —de acuerdo, fue en la tanda de penaltis…— y Polonia, tras sufrir mucho en la prórroga, venció en la tanda fatídica a los suizos.

El otro cuartofinalista, Portugal, ganó en la prórroga a Croacia en el único disparo entre los tres palos de todo el partido. Fue un encuentro malo de solemnidad, en el que los portugueses tuvieron más fortuna que una Croacia bastante floja que no hizo nada por ganar. Después de la eliminación, el croata Rakitic se atrevió a asegurar que la mejor selección del torneo quedaba fuera injustamente. ¡Madre mía! ¡Que se lo haga mirar por favor!

En cuanto al duelo que nos atañe veo claro el pase portugués con un buen Cristiano Ronaldo y un no menos malo Nani.

Gales-Bélgica

Ninguno de los dos equipos pensé que estarían en esta ronda. Mi bola de cristal —sí, esa que a todo el mundo le molame advirtió de un único gol en el Gales-Irlanda del Norte, y me avisó bien, porque fue de los norirlandeses, pero no interpreté que fuera en su propia portería.

Y del Bélgica-Hungría pues qué decir. Repaso belga y el oráculo a la altura de Metroscopia o Demoscopia.

Para enfrentarse a Portugal se clasificarán los belgas porque los británicos deben solidarizarse con el Brexit.

Alemania-Italia

Clara victoria de los dos en la anterior ronda, tal y como avancé.

El Alemania-Eslovaquia fue un paseo germano en un partido sin historia que ganó el mejor.

El España-Italia fue otro paseo pero a favor de los azzurros. Baño de fútbol desde el primer al último jugador y desde el primer al último miembro del cuerpo técnico. El baño táctico de Conte a Del Bosque para enseñar en las escuelas de entrenadores, y la desidia española para no recordar.

Italia vencerá a la campeona del mundo, luchará por un puesto en la final del día 10 y se marcarán al menos tres goles en el choque.

Francia-Islandia

Sufrieron los anfitriones con Irlanda en la ronda anterior pero un gran Antoine Griezmann salió al rescate.

Los ingleses que tenían todo para ganar subestimaron a la Montaña —mira que lo advertí— y cayeron frente la sorprendente Islandia que se ha ganado el corazón de toda Europa —el mío lo conquistó cuando se dedicó a encarcelar a banqueros y a políticos—.

Pero hasta aquí llegó el sueño porque serán los franceses, que últimamente no fallan en las fases finales ante su público, los que luchen con Italia por hacerse con un puesto en la final de Saint Denis.

También voy a explicaros por qué el reparto de la bolsa de Sugus que avancé para el domingo 26 no acabó de ser perfecto:

predicción oráculo

Obviando el acierto con los naranjas y fresas —uno de menos no es significativo—, me centro en el error con las piñas y las uvas.

Mi bola de cristal es sabia y el que se equivoca en las interpretaciones siempre soy yo porque ella es infalible. ¿Qué por qué interpreté mal? Pensé que el pueblo español era más interesante.

Nos vemos en las semis.

bluebird Comunicación
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