Gràcies Xavi (Carta de un madridista)

Después de disfrazarme de Roncero para escribir la crónica de la final de la Champions League entre Barcelona y Juventus toca volver a hablar de futbol. Ese ese momento, quise ejercer el mal periodismo y escribir con una camiseta blanca enfundada. Y sí, fue muy divertido, lo reconozco. Pero ahora toca volverse a poner el traje de aficionado al fútbol para hablar de Xavi Hernández. Sí, se retira Xavi. Y un día podré decirle a mis nietos que yo lo vi jugar.

Ser madridista no implica estar ciego. Ni muchísimo menos. Xavi Hernández ha sido lo mejor que le ha pasado al fútbol español en toda su historia. Y lo peor que le ha pasado al Real Madrid. Las cosas claras. Xavi ha marcado el devenir del fútbol mundial en los últimos diez años desde que decidió dar un paso al frente allá por la Eurocopa de 2008 y convertirse en el futbolista con mayúsculas que ha sido.

Por supuesto que uno no puede dejar de ver el fútbol con los ojos del equipo de sus amores. Pero Xavi… es una debilidad. Empezó a conquistarme en aquellas lecciones de fútbol que impartió en aquella Eurocopa. Aragonés le dijo que sólo él podía hacerlo. Y lo hizo. Él convirtió a una Selección perdedora en ganadora controlando la pelota como muy pocos lo han hecho. Sobre su menuda figura giró todo. Absolutamente todo. Tanto en el Barcelona como en la Selección.

No vamos a hablar de resultados porque todos los conocemos. Deja el fútbol español con la friolera de 25 títulos. Pero, por encima de todas las cosas, lo deja como un maestro de la pelota. Un señor del balón. Quizás sea Messi el que pase a la historia pero también pasará a la historia el juego de este Barcelona y eso, sin duda alguna, es obra de Xavi Hernández.

Los ojos de madridista no pueden negar lo evidente: el fútbol y sus aficionados tienen mucho que agradecer a este señor de Terrassa que jugaba al fútbol a un ritmo diferente al de casi todos. Se pueden contar con los dedos de la mano a los futbolistas que han visto el fútbol como Xavi. Quizás Laudrup, quizás ZidanePirlo tal vez. Pero ninguno ejerció tanto control sobre el juego como Xavi Hernández.

Lo ha hecho incluso este año que quizás nunca pensó que iba a disfrutar. Se quedó y mereció la pena. Volvió a impartir lecciones sobre el terreno de juego, no tantas como antes pero… volvió a ser fundamental para el Barcelona y su triplete. Ese triplete que tanto envidiamos los madridistas.

¿Pero qué envidiamos más los madridista de este Barça? ¿Sus títulos o su manera de jugar al fútbol? Para un tío al que le guste el fútbol es evidente: al madridista le jode que el Barça gane pero quizás le joda más que ganen jugando de una manera tan brillante. Y el culpable de todo eso no es otro que Xavi Hernández.

¿Y Messi? El argentino es una brutalidad de futbolista pero se le recordará por él mismo. De este Barça de Guardiola y Luis Enrique se recordará el juego. Ese juego basado en la presión brutal y tocar con criterio. Y nadie encarna esa idea de fútbol como Xavi Hernández. Porque él es el creador de todo esto. Y eso, insisto, a los madridistas nos jode.

Me cuesta darle las gracias a Xavi siendo madridista. Pero no como aficionado al fútbol. Gracias por aquella Eurocopa del año 2008 en el que dejaste al mundo boquiabierto. Gracias por mantener el tipo durante el Mundial de Sudáfrica. Gracias por aquella exhibición ante Italia en la final de la Eurocopa 2012. Y gracias por tu fútbol. Por hacer las cosas sencillas y a la vez únicas y tan diferentes.

Gracias Xavi. Gràcies Xavi.

Fotografía: Shai Pal ©

bluebird Comunicación
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