«El boxeo te ayuda a conseguir tus objetivos en la vida, a conocer tus límites»

Jueves, 21 de mayo. Llamamos por teléfono al vigente campeón de boxeo de Andalucía en la categoría Superwelter, Manuel Pérez, a quien apodan el Cordobés. Nos coge la llamada y, pese a que en ese momento se encuentra estudiando, acepta nuestra invitación a entrevistarle vía Skype. Así pues, nos ponemos a ello. Lo primero que nos sorprende es ver que en su rostro todavía quedan marcas de los golpes que recibió en la final, disputada hace una semana. Lo segundo, que en todo momento nos recibe y nos habla con una sonrisa, la sonrisa de un campeón que se sabe feliz por su victoria y acepta que el dolor forma parte del sacrificio para conseguirla. Manuel nos saluda cordialmente y nos invita a preguntarle sobre todo lo que queramos.

La semana pasada conseguiste el título de campeón de Andalucía. Hace un año ya habías obtenido la plata y también has disfrutado del bronce en un campeonato internacional en Oporto. Sin duda, son grandes éxitos para un boxeador que, a sus 25 años,  cada año parece ir a más. ¿Cómo fueron tus inicios?

Pues tuvieron lugar en unos momentos difíciles para mí. Estaba sin trabajo, no estudiaba, no hacía nada, comencé a ganar peso hasta llegar a los 86 kilos y pensé que necesitaba un cambio. A partir de ahí, decidí empezar con el boxeo, bajé 20 kilos en unos meses y, poco a poco, el deporte me hizo ganar mucha confianza. Desde entonces, el boxeo ha estado presente siempre en mi vida.

Nos cuentas que gracias al boxeo conseguiste la confianza que quizás te faltaba. ¿Qué valores piensas que puede ofrecer este deporte?

Disciplina, confianza, te ayuda a entender lo que significa la palabra perseverancia. También a la hora de lograr tus objetivos en la vida. No tiene por qué ser solo para competir, sino también para encontrarte bien físicamente, te puede ayudar a dejar de fumar, tener una vida más sana o saber conocer los límites de uno mismo. Es un deporte que exige muchísimo, psicológica y físicamente, no he visto un deporte que exija más. Tienes que estar muy, muy preparado a la hora de decir «quiero competir». Ayuda muchísimo a mentalizarte, a darte cuenta de que se puede remontar una situación adversa no sólo en la competición, sino también en la vida: aprobar, sacar adelante los estudios o las metas que cada uno pueda llegar a tener.

Estamos hablando de un deporte que ofrece a las personas valores de gran importancia. Sin embargo, durante muchos años el boxeo ha sido menospreciado en nuestro país por muchísima gente e, incluso, por los medios de comunicación. No obstante, últimamente parece estar obteniendo un gran número de adeptos, tanto en seguimiento como en los gimnasios.

Lo cierto es que ha conseguido muchos aficionados principalmente por una razón: Internet. Pero también son necesarias la televisión y la publicidad. Lo que le hace falta en España es que lo apoye una cadena. Simplemente con eso va a ganar mucho. Ya se vio el otro día en el combate de Mayweather y Pacquiao, con el interés que despertó incluso en nuestro país y el éxito de la venta del pago por visión del combate. En mi propio barrio estaban los bares llenos de gente que no entrena ni compite que, simplemente, estaba expectante por ver la pelea. Si una cadena apoyase el boxeo ganaría mucho, la verdad. No hace falta tener que comprar combates americanos. Desde mi punto de vista, se pueden hacer muy buenos combates en España que pueden generar una gran cantidad de dinero.

Has mencionado a Mayweather y Pacquiao. ¿Qué boxeador o boxeadores se encuentran entre tus referencias y cómo te definirías a ti mismo?

Sin duda, mi boxeador favorito es Óscar de la Hoya. Si hablamos del panorama nacional siempre he tenido una debilidad por José Luis Navarro, el Cazador, que también era de Córdoba, quien despuntaba por la garra y el corazón que ponía siempre en los combates. Un boxeador muy completo y encajador. Por mi parte, me considero un boxeador atacante, que se siente cómodo estando encima de sus rivales, acosándolos y mermándolos físicamente.

Volvamos al campeonato de Andalucía, del que eres flamante campeón. Háblanos de su desarrollo.

Para poder inscribirte en el campeonato tienes que tener un mínimo de combates, en este caso cinco. Se realiza un sorteo y a partir de ahí se van pasando rondas. En mi caso tuve que pasar octavos, cuartos, semifinales y la final. La primera pelea fue muy dura, luché contra un boxeador experimentado, de Granada, que ya había sido plata, y a partir de ahí las otras dos fueron con dos boxeadores de Cádiz contra los que pude desarrollar mi boxeo y me veía más preparado. Así fue como llegué a la final.

¿Cómo fue ese día, el de la consecución del título?

En nuestro caso, teníamos que estar a las ocho en Sevilla, y a partir de ahí te hacen un pesaje para comprobar que no sobrepasas el máximo, un reconocimiento médico en el que te miran los dientes, por si tienes una muela rota, los oídos, la nariz por si tienes alguna fractura, los ojos… Después comes, te hidratas y hora y media después empieza a entrar la gente, comienzan los primeros combates… Mi pelea, al ser la final, era la última, boxeaba contra la estrella de Sevilla, en su gimnasio, en su barrio… Era un combate difícil. Ya lo habíamos visto boxear, tenía bastante experiencia, había sido campeón del mundo de kickboxing, cuatro veces medalla de oro de Andalucía y una de plata. Lo cierto es que esperábamos una pelea muy dura, muy guerrera, y así sucedió. Me puso muy difícil realizar mi boxeo, pero como yo estaba mejor preparado físicamente, aproveché bien mi envergadura, el alcance de mis brazos… Sinceramente, fue una pelea difícil, el árbitro incluso le descontó un punto al final por agarrarse, pero hubo buenos intercambios. Intenté soltar muchas manos, que es una de las cualidades de mi boxeo y, finalmente, terminé ganando por decisión unánime.

Cuando resultaste vencedor, ¿qué se te pasó por la cabeza? ¿De qué o de quién te acordaste?

Del míster. Me acordé del míster. Llegamos a la esquina, y él estaba muy preocupado porque la pelea había sido muy complicada. Llegamos a la esquina con dudas, porque combatíamos en la casa del rival, en su gimnasio, su ciudad, contra la estrella de allí… Cuando dijeron que habíamos ganado por decisión unánime del primero que me acordé fue de él, porque cuando estábamos en los vestuarios me decía que iba a ganar, que tuviera cabeza, que si habíamos llegado hasta allí era por algo. Es una gran persona. Es alguien que te aporta mucho compromiso. Es un ganador y te imprime mucho esa actitud. He estado con otros entrenadores y con ellos los combates eran diferentes, me sentía algo perdido y sin confianza en mi preparación para las peleas. Con José, con Guti, mi entrenador actual, directamente te pueden poner al mismísimo diablo que vas a pelear contra él y lo vas a hacer con total confianza.

Precisamente, José Gutierrez, Guti, ha sido nombrado este mismo año mejor entrenador de Córdoba de todas las categorías deportivas. Cuenta con un palmarés y una carrera espectacular tanto de boxeador como de entrenador. ¿Cómo lo conociste y qué te aporta como entrenador?

El día que conocí a Guti estuvimos hablando porque yo quería irme a boxear a Londres, estaba muy decepcionado porque aquí apenas peleaba y cuando lo hacía no eran combates que me beneficiaran para crecer como boxeador, no tenía apoyo en los entrenamientos y necesitaba saber cuál era mi nivel o capacidad de sufrimiento. Él me aconsejó que no me fuera, porque se podrían aprovechar de mí. Comprendí que no me beneficiaba seguir en el gimnasio donde estaba y lo cierto es que conseguí los resultados que nadie esperaba gracias a Guti. De él admiro cómo se implica con la gente. Yo venía de otros entrenadores, era una persona más cerrada, que no confiaba mucho en sí mismo, pero básicamente en todo: a la hora del trabajo, estudios, afrontar los problemas, deportivamente… Todos los días hablábamos, me contaba sus anécdotas, me aconsejaba y fue capaz de aportarme mucha disciplina y sentimiento. Es una persona con la capacidad de hacerte pensar que siempre vas a ir a ganar, aunque luego no suceda, y en los combates sufre incluso más que sus propios boxeadores. Es un gran entrenador y un gran hombre.

Por otra parte, conseguir ser campeón de Andalucía me imagino que conllevará un enorme esfuerzo, a la vez que muchas horas de trabajo. Háblanos de tu entrenamiento y los sacrificios que puedas hacer en tu vida diaria.

Con el peso no suelo tener mucho problema. Puedo comer bien, dormir bien, no tengo problema. Los entrenamientos siempre los hacemos con cambios de ritmo y series de diferentes distancias, saco, sparring… Lo importante es hacer sparring. En el gimnasio lo practicamos mucho y, quieras o no, es algo que en el combate se nota. En cuanto a la alimentación, como y ceno bien, sin problemas o dietas demasiado estrictas. Por supuesto, no puedo tomarme medio litro de helado el día antes de un combate, pero llevo una alimentación normal. Con mis condiciones físicas, para el Superwelter estoy perfecto. Sí es cierto que con los estudios es difícil de compaginar, pero gracias a esa perseverancia que el boxeo me ha inculcado poco a poco sigo adelante.

Deporte, estudios… Pasamos del Manuel boxeador al Manuel persona. ¿Cómo es tu vida al margen del deporte?

He tenido varios trabajos, desde muy joven. Estuve de electricista con mi tío, luego de albañil, he vivido en Londres… Por otro lado, en cuanto a hobbies, soy un gran aficionado al deporte en general, del fútbol y el Atleti, sobre todo, pero también me gustan otros deportes como el baloncesto. Y, por supuesto, el boxeo. Gracias a él conseguí una gran confianza, lo que también me ayudó a esforzarme para obtener un grado medio y otro superior. Hoy en día sigo estudiando y trabajo en dos restaurantes de Córdoba, pues con el boxeo simplemente no se puede vivir y, a no ser que estés en el equipo nacional, hay que compaginarlo con otro trabajo. También estoy interesado es dar clases de boxeo, es algo que me parece muy interesante para mi presente y mi futuro.

Comenzamos preguntándote por tus inicios y queremos terminar esta entrevista conociendo cuál es el futuro de Manuel Pérez, el Cordobés, y cuáles son las metas que te propones tras alcanzar el campeonato de Andalucía.

Sin duda, miro hacia el campeonato de España, que se celebra el 25 de mayo en Murcia. Espero representar lo mejor posible a mi comunidad autónoma, hacer un gran papel y aspirar a ganar una medalla. Esas son mis metas más cercanas.

Damos las gracias a Manuel por su tiempo y le deseamos el mayor de los éxitos para el campeonato nacional. Nos despide con la misma sonrisa con la que comenzó la entrevista, esa sonrisa feliz que contrasta con las marcas en su rostro. Sufrimiento, esfuerzo, sacrificio, disciplina, valores que se encuentran en el boxeo y en Manuel, valores que vale la pena aprender y que apreciamos en este deportista, a quien seguro le esperan muchos más éxitos en su carrera como boxeador. 

Fotografía: Charo Ventura Sepúlveda ©

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