El árbitro acerca al Barcelona a semifinales de Copa del Rey

Partido parejo en el Camp Nou pese a los intentos de Messi de ser diferente. El Atlético de Madrid venía con la lección aprendida del último partido de Liga y salió a hacer su partido frente al Barça. Todo cambió cuando el árbitro decidió sacarse de la manga uno de esos penaltis que nunca se pintan (o casi nunca) y acercar a los de Luis Enrique a las semifinales.

No supo el Barcelona desbordar al Atlético. Pese a los intentos de Messi, los intentos de abordar por bandas la portería de Oblak no surtieron efecto en ningún momento. Pese a ello, el Barça insistía sin ningún tipo de sentido y las combinaciones en el centro del campo no salían.

Pese a la victoria, no debería alegrarse Luis Enrique por el juego de su equipo. Especialmente por la falta de gol. Y es que si Messi no está inspirado, el Barcelona en ataque es un equipo plano y sin capacidad de anotación. Luis Suárez ya tiene ese virus que afecta a los delanteros que llegan a este equipo desde que Messi viste su camiseta. Recordemos a Ibrahimovic, Villa, Alexis…

Luis Suárez aún no se ha encontrado en el juego del Barcelona y falla ocasiones imposibles para un ariete de su calidad. Trabaja muchísimo pero no encuentra la colocación adecuada para marcar. Y ya lleva varios meses trabajando con el equipo y no valen las excusas.

Y los de Simeone salieron a jugar su partido. Ya sabían lo que hacer para contener al Barcelona. Casi lo consiguen si el árbitro no hubiera decidido decantar la eliminatoria a favor de sus rivales. Arda estaba crecido en el centro del campo pero apenas conectaron con los delanteros.

¿Y Torres? Pues a lo suyo. Y dejó uno de esas caídas tras escurrirse que lo hicieron famoso en Inglaterra. Pero él, experto en rentabilizar goles, podrá vivir del doblete en el Bernabéu al menos hasta final de temporada. Este Atlético pierde toda su fuerza sin Mandzukic en el campo.

Luego llegó ese penalti que no se suele pitar porque el contacto fue mínimo y al otro lado estaba un experto en lanzamiento a la piscina como Busquets. Lo tiró Messi y no lo metió, pero el rechace de Oblak le llegó a los pies y otorgó ventaja al Barcelona.

Ahora queda la vuelta. El Calderón dictará sentencia y veremos qué equipo se planta en las semifinales de esta aburrida y extraña Copa del Rey. El Barcelona ya tiene medio pie en la siguiente ronda si tenemos en cuenta los resultados cortos que vienen dejando últimamente los partidos entre rojiblancos y azulgranas.

bluebird Comunicación
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