Del Bosque y eso de dimitir en España

Fracasó España en Eslovaquia. Hacía más de ocho años que no se perdía un partido de clasificación y la Selección hizo un ridículo estrepitoso en un partido que se presentaba sencillo para sumar tres puntos más en la fase de clasificación para la Eurocopa. Pero los de Del Bosque ya están tocados por una especie de maldición que les acompañará bastante tiempo.

Y es que el Marqués tuvo un gran momento para irse con dignidad al terminar el Mundial de Brasil y estar a otras cosas. Pero no. Él debe pensar que en un país en el que no dimite ni Dios por qué iba a dimitir un tío que ha ganado tantas cosas. No tiene lógica. O sí…

España volvió a presentarse en un partido sin pólvora, forzando una manera de jugar extraña para estos futbolistas con tal de colocar a Diego Costa en el frente de ataque. Sin tener en cuenta que es Paco Alcácer la mejor solución para el juego de este equipo. Pero el seleccionador tiene una deuda pendiente con Costa y tiene que ponerlo sí o sí. Pase lo que pase.

Si analizamos las portadas de los principales medios de comunicación deportivos de este país están muy lejos de ser duras con Del Bosque. Ni siquiera lo son con la situación. Sólo tenemos que recordar aquellas portadas pidiendo la cabeza de Luis Aragonés o las de Clemente años antes. Pero con el Marqués se tiene una especial consideración en unos periódicos habitualmente carroñeros.

Y luego está lo de Casillas. Frente a Eslovaquia encadenó una parada inmensa y una cantada colosal. También tuvo un gran momento para dejar la Selección al terminar la cita de Brasil pero decidió seguir. Supongo que pensaría que es lo mejor para él pero Iker está ahora siempre expuesto y es complicado para que un portero pueda recuperar esa confianza que un día le arrebataron. Y eso le pasa tanto en el Madrid como con España.

Pero volvamos a Vicente. Don Vicente. Tan campechano y querido. Anunciando anuncios de tránsito regular… Del Bosque tiene que irse. No puede manchar más su imagen ya que su época ha pasado. Porque no plantea alternativa alguna al juego de España y los rivales con una buena preparación táctica pueden hacernos bastantes cosquillas.

España hace tiempo que no sorprende a nadie. Bueno, sorprende por otras cosas como propagar el ébola en Europa, pero en asuntos futbolísticos, la Roja dejó de impresionar. Los rivales nos esperan sabiendo que vamos a tocar, tocar, tocar y tocar. Sin más alternativa que esa. Puede funcionar a veces pero cuando tienes delante un equipo serio y bien plantado como fue el caso de Eslovaquia, te hacen más que cosquillas.

El bueno de Vicente no dimitirá. Ni tampoco le van a echar. Ni van a presionar para que lo destituyan. Está muy protegido. La cuestión es saber es cuánto tiempo seguirá protegido y qué le va a costar eso al futuro de la Selección española de fútbol.

bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.