Crónicas de la Champions: Real Madrid, 11 veces eterno

Las finales se juegan. Las finales se ganan. Y eso hizo el Madrid pese a tener muchas cosas en contra ante un Atlético que partía como gran favorito y así lo demostraron a lo largo de los 120 minutos. Pero, al igual que hace dos años en Lisboa, fueron los blancos los que se llevaron el gato al agua.

El primer tiempo no fue el esperado. Salió bien plantado el Madrid al campo y los de Simeone no encontraban su sitio en ningún momento. Marcó Ramos en fuera de juego y no sacaron más botín los de Zidane para afrontar más tranquilos los segundos 45 minutos. Y pudieron arrepentirse mucho de ello.

Modric comandó a los blancos y Casemiro estuvo imperial al corte. Mientras tanto, Simeone no daba con la tecla en un equipo que se encontró con un gol inesperado siendo incapaces de crear juego y deseando que llegara el descanso para apretarse y cambiar las tornas.

Y lo hicieron. Salió otro equipo del descanso y desarboló al Madrid. Al minuto de la reanudación, Torres provocó a Pepe y el árbitro pitó penalti. Griezmann la tiró al travesaño y todo parecía oscurecerse de nuevo para los colchoneros. Pero insistieron y finalmente obtendría el fruto del empate.

Antes de que el Atlético empatara, el Madrid tuvo buenos minutos y un par de buenas oportunidades para sentenciar el encuentro. No lo hizo y los blancos pudieron pagarlo muy caro. Cristiano no estaba fino y parecía molestar a un Bale que estaba en fantásticas condiciones. No llegaban los remates claros y Oblak se hacía grande ante los delanteros madridistas.

Y acabó llegando el gol del Atleti. Para ello tuvo que salir antes Carrasco, auténtico baluarte del despertar atlético y dolor de cabeza para el Madrid, tanto por el gol como por el daño que hizo al Madrid. No se encontraban los de Zidane por ningún sitio y así llegó el gol tras una asistencia de Juanfran, que volvió a hacer un fantástico partido.

Los últimos minutos fueron de relax colchonero y nervios madridistas. Los blancos tardaron en aposentarse tras el mazazo de un empate que ya no esperaban. Estaban ya tocando la gloria y se encontraron con el gol de Carrasco por un fallo de marcaje. ¡Ah! No olvidemos que se había lesionado Carvajal y salido al campo Danilo… eso sí que pudo haber sido decisivo para el devenir del encuentro.

Llegó la prorroga y parecía que nadie quería saber nada de marcar goles. Los calambres protagonizaron los 30 minutos previos a los penaltis, siendo el Madrid el principal perjudicado por ellos. Y quizás al Atlético le faltó algo de mordiente ya que sus futbolistas estaban mucho más frescos que sus rivales.

Pero se jugó a llegar a los penaltis y ahí no iba a haber favorito alguno. Ningún portero intervino y todos fueron marcando hasta que llegó Juanfran, uno de los destacados, y lo tiró al palo. Después llegó Cristiano y con él un nuevo éxtasis madridistas. Héroe injusto el portugués que no hizo nada durante 120 minutos pero al que la historia le reservó ese protagonismo.

Duro golpe para los rojiblancos que se van por tercera vez sin la Copa de Europa de vuelta al Calderón. La orejona vuelve al Santiago Bernabéu y ya serán 11 las que habiten su sala de trofeos. Ya sabemos eso de que el fútbol es injusto y que quizás, visto lo visto en el terreno de juego, el Atlético habría merecido ganar pero… en este deporte, normalmente, pasan estas cosas.

Alegría para un Madrid que corona de manera espectacular una temporada que pintó a desastre en todo momento. Y sí, un título que demuestra que lo que este equipo necesita es un entrenador con mano izquierda como Zidane, lo mismo que Ancelotti en su momento o Del Bosque muchos años antes. ¿Tomará nota Florentino Pérez?

La historia sólo recuerda a los vencedores y, aquí, el gran vencedor ha sido el Real Madrid. Ya es 11 veces eterno. Ya tiene la undécima.

bluebird Comunicación
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