Crónicas de la Champions: El Madrid pasa con miedo

Ya está el Madrid en cuartos de final de la Champions League. No debería ser noticia teniendo en cuenta que los blancos llegaron al partido de vuelta con una ventaja de dos goles. Lo alucinante es que la Roma tuvo las suficientes oportunidades para plantarse en la siguiente ronda de no haberse encontrado frente a un fantástico Keylor Navas.

Casi lo consigue el Schalke el año pasado y este año la Roma podría haber dado un gran susto. Quizás la diferencia estuvo exactamente en eso: el portero no era el mismo. Pero ese no es el debate: el Madrid llega a cuartos con la sensación de que cualquier equipo grande podría despedazarle en un partido a doble vuelta.

Porque a este equipo, en estos momentos, no le queda ni el halo mítico que suele envolverle cuando juega partidos de Copa de Europa. Ganó dos a cero a la Roma en su estadio y la sensación que deja el encuentro es que los italianos pudieron haber remontado la eliminatoria a poco que hubieran tenido algo más de pegada.

Y es que los de la capital italiana se plantaron en el Bernabéu sin complejos comandados por un Salah que podría haber hecho mucho más daño de haber estado algo más preciso en sus acciones. Si los delanteros de la escuadra italiana hubieran estado más acertados en sus disparos y Keylor menos inspirado, el Madrid habría hecho un ridículo histórico.

Marcaron Cristiano y James. Y nada más. Se demostró que los de Zidane siguen teniendo pegada pero nada de juego. La inseguridad defensiva va de la mano de la falta de creación. ¿Cómo puede tener poca imaginación un centro del campo comandado por Modric y Kroos? Parece inaudito pero es lo que sucede partido a partido.

Y en ataque cada uno hace la guerra por su cuenta. James sigue siendo una sombra de lo que debería ser. Cristiano hace su partido y nada más. Y Bale sigue pareciendo el más peligroso aunque aún se le note falto de ritmo y de partidos. Quizás el galés alcance su mejor momento para la próxima eliminatoria de Champions League y eso es muy bueno para el Madrid.

Lo que necesitaba el Madrid ayer estaba en el banquillo. Lucás volvió a demostrar su gran momento de forma y lo necesario que es para este equipo un futbolista para su perfil. También Casemiro volvió a demostrar su importancia para los blancos y su equilibrio. Ahora falta crear y dar profundidad al juego y eso es cosa de Modric y Kroos, como hemos dicho anteriormente.

Aún así la sensación era la misma en todo momento: ¿Qué pasará si en cuartos de final toca el Bayern o el Barça? Pues que, a día de hoy, podría arrasar a un Real Madrid que ni tiene juego ni conserva ese espíritu épico que siempre le caracterizó en sus duelos europeos.

Quizás el trabajo de Zidane en las próximas semanas, viendo que el único tren que les queda a los blancos es la Copa de Europa, sea psicológico: los jugadores no deben olvidar el escudo que portan en sus camisetas y la historia que este equipo tiene en la máxima competición del fútbol europeo.

Fotografía: Andy Nugent ©

bluebird Comunicación
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