Champions League en Murray Magazine: Isco y Modric

Modric e Isco. No hay más que decir. Ellos dos solitos se encargaron de desactivar los aires de remontada que llegaban a la orilla del Manzanares tras un inicio bestial de los rojiblancos. Después de los dos goles colchoneros, el malagueño y el croata, con el beneplácito de Simeone, comenzaron a tocar, tocar y tocar y adormecieron un sueño que, durante algunos minutos, pareció posible.

Y es que los futbolistas del Atlético lo dieron todo en los primeros 20 minutos y pusieron a su rival contra las cuerdas. Los blancos salieron con la cabeza puesta en Cardiff y casi lo pagan caro. Pronto se adelantó el cuadro local y después, tras un absurdo penalti de Varane, llegó el segundo. Tocaban sones épicos en el último partido europeo del Calderón.

Pero, de repente, el Cholo Simeone mandó tranquilizar a los suyos. Cuando todo estaba listo para apuñalar al Madrid, el técnico rojiblanco decidió calmar a los suyos, dar un paso atrás y entregar la pelota a su rival. Y pasó lo que tenía que pasar: Isco y Modric emergieron, cogieron el balón y ya no lo soltaron hasta que el árbitro pitó el final del encuentro.

Los de Zidane comenzaron a dormir el partido. Tocar, tocar y tocar. Ya llegaría el gol, parecían pensar los futbolistas blancos. Y, efectivamente, llegó. Fue después de una jugada maravillosa de Benzema cuando, tras un remate de Kroos a pase del francés, Isco remató y frustró todas las esperanzas de la parroquia colchonera. Por cierto, Godín, Savic y Giménez todavía están buscando al 9 madridista.

Tras el tanto llegó el descanso, y a la vuelta al césped, los blancos pusieron la velocidad de crucero hasta que terminase la eliminatoria. Todo ello pese a contar con Danilo, un futbolista que no tiene nivel para jugar este tipo de partidos y complicó las cosas a sus compañeros en varias ocasiones. Por suerte apareció la inmensa figura de Keylor Navas que, con una doble parada, destrozó la última gran ocasión rojiblanca.

A partir de ahí solo quedó el paso de los minutos. Ambos conjuntos hicieron cambios y solo Correa insufló algo de aire al cuadro local. Zidane, por su parte, retiró a algunos efectivos pensando en la final frente a la Juventus y su equipo ni siquiera buscó el gol con demasiado interés en los últimos minutos del encuentro.

En los últimos minutos, el Madrid se dedicó a esperar e intentar cazar alguna contra, mientras que el Atlético intentaba alguna acometida espoleado por los últimos cantos que les llegaban de una afición que no bajó la intensidad en ningún momento.

Con el final del encuentro se confirmó la presencia del Madrid en su segunda final de Champions League consecutiva. Una cita con la historia para los blancos en la que tendrán en frente a un rival absolutamente temible y que, a día de hoy, es el gran favorito para conquistar la máxima competición europea de clubes por el nivel que están mostrando.

Los italianos se deshicieron del Mónaco en un partido de vuelta que siguió bastante el guion de lo que pasó una semana antes en el Principado. Comenzaron fuertes los visitantes, pero la Juve comenzó poco a poco a crecerse hasta apagar las acometidas de su rival. Los tantos de Mandzukic y Alves al filo del descanso hundieron a los de Jardim y les robaron de golpe la ilusión. Solo Mbappe pudo batir a Buffon cerca del minuto 70 y demostrar que el grandísimo portero es humano.

Juventus y Real Madrid se dan cita en una nueva final europea casi 20 años después de la mítica Séptima de Amsterdam. En esta ocasión, Cardiff será el escenario de un encuentro enorme entre dos equipos fantásticos, aunque son los italianos los que desprenden mejores sensaciones. Pero esto es la Champions…

bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.