¡Alarma! LeBron James lesionado

Cleveland Cavaliers es el proyecto que más miradas concentra esta temporada 2014/15. La vuelta de LeBron James y el fichaje de Kevin Love son una apuesta segura, si no de anillo sí de estar cerca. Y de momento las expectativas no se cumplen.
David Blatt es quien está al mando de la nave, un técnico de gran reputación pero sin experiencia en la mejor liga del mundo. Si las cosas no salen bien, es muy posible que Dan Gilbert, propietario de la franquicia, señale a su entrenador, pero quizá también a alguno de sus jugadores. Lo tienen todo para ser campeones, pero es necesario conjuntar, engrasar y encontrar un alto rendimiento sostenido en primavera. Eso significa que hay tiempo. Jugar en el Este tiene estas ventajas. Con 19 victorias y 14 derrotas (en el momento de escribir estas líneas) da para saber que jugarán play-offs, aunque deberán mejorar mucho si quieren pelear por los primeros puestos de su conferencia. Los cuatro equipos que les preceden les sacan bastante ventaja, todavía remontable, pero no por mucho tiempo.
La cuestión es que la rodilla izquierda de LeBron exige parar un par de semanas. Hace tiempo que tiene molestias en ella, el número 23 de los Cavaliers acaba de cumplir 30 años y ahora es mucho mejor conservar y recuperar que arriesgar y perder. Estamos llegando al ecuador de la liga regular, es mejor dejar tirado al equipo ahora que no más adelante.
Las señales son preocupantes. Es cierto que antes de que LeBron parase, el equipo pasó una racha positiva de resultados. Entre finales de noviembre y principios de diciembre enlazaron ocho victorias seguidas. Parecía que todo se ajustaba, pero después de eso han llegado nuevas derrotas que no tenían mucho sentido, como que Atlanta Hawks, la revelación de la temporada, les ganara en su cancha por 29 puntos y metiendo 127. O como que Detroit Pistons, uno de los peores equipos de la liga, les arrasara, también en el Quicken Loans de Cleveland, por 80-103. Ese fue el último partido de LeBron, el 28 de diciembre. Después de eso, derrota en Atlanta y en casa ante Milwaukee Bucks, anotando también 80 puntos. Y victoria sufriendo en pista de Charlotte Hornets.
El equipo alterna actuaciones de mérito con otros partidos en que la imagen queda muy por debajo de lo esperado o deseable. A favor Blatt tiene el tiempo, en contra la impaciencia y la exigencia de una ciudad que nunca ha visto un anillo de la NBA y que ahora siente que ha llegado el momento de conseguirlo. Pero la plantilla nota la presión. No vale nada que no sea jugar las Finales en junio. Es, quizá, la mejor plantilla de toda la conferencia, salvo que el nivel de Derrick Rose vuelva a ser el de antes de las lesiones y eso eleve a su misma altura a Chicago Bulls.
Habrá que ver las consecuencias de los partidos que van a disputar sin su máxima estrella estos Cavaliers. Ahora les llegan muchos partidos contra equipos del Oeste. Dos en casa, Dallas Mavericks y Houston Rockets, con una cómoda visita a los Philadelphia 76ers de por medio. Después gira por el Oeste donde visitarán a Golden State WarriorsSacramento KingsPhoenix SunsLakers y Clippers. Se supone que en esa doble cita en Los Angeles podría reaparecer LeBron. Por el camino puede haber muchas derrotas si alguna de las otras estrellas del equipo no está a un nivel alto.
El otro problema del equipo es que Anderson Varejao, el pívot titular, se ha lesionado para toda la temporada. Esto es aún más preocupante. La secretaría técnica debe rastrear y encontrar algo que les pueda servir para sustituirle, porque el fondo de armario escasea. Quizá Tristan Thompson no pueda asumir todo el peso que supone la baja del brasileño. Es una baja muy sensible, sobre todo porque Kevin Love, el otro jugador interior, no se destaca por su trabajo defensivo. Tiene una calidad más que contrastada en ataque, pero a los Cavaliers les hace falta ser duros en defensa si quieren poder ser los mejores del Este. En un hipotético enfrentamiento de play-offs ante los Chicago Bulls pueden sufrir de lo lindo por dentro, con Pau GasolJoakim NoahTaj Gibson y Nikola Mirotic clavando sus colmillos en la zona.
El proyecto de los Cavaliers parece hecho para un momento determinado. Nada es seguro. Debido al gran contrato televisivo que entra en vigor en 2016, LeBron sólo tiene firmado hasta junio de ese año. Fue acusado de traidor cuando se marchó a Miami Heat, ahora es un héroe porque ha vuelto a Cleveland, los rumores de que se vuelva a marchar ya han aparecido, él ha salido a desmentirlos, pero nadie puede asegurar que después de la próxima temporada no deje otra vez tirados a sus fans de Ohio, su estado natal. O incluso el próximo verano, porque lo firmado para el año próximo lo puede romper unilateralmente el jugador.
Los rumores sobre una hipotética marcha de Kevin Love ya llevan semanas en el aire. También tiene firmado hasta junio de 2016 y también puede marcharse este mismo verano. Así que, si la temporada acaba mal y sin un vestuario unido, podríamos estar ante una desintegración de proyecto sólo un año después. Y no hay que olvidarse de Kyrie Irving, un base de auténtico lujo que era el jugador franquicia hasta este verano. Gana mucho menos dinero porque aún está con su contrato de rookie, pero ese contrato expira, también, el verano que viene. Esto quiere decir que los tres mejores jugadores de los Cavs podrían marcharse dentro de seis meses si quieren.
Si eso sucediera, la franquicia habría dejado escapar otra gran oportunidad. Cleveland lleva más de 40 años en la NBA, y en sus momentos de máximo esplendor se topó con Boston Celtics y sobre todo con los Bulls de Michael Jordan en su camino a la gloria. Con LeBron han llegado más lejos que nunca, a las Finales de 2007, pero ahí San Antonio Spurs les borró del mapa por 4-0. No han jugado más finales que esas en toda su historia. LeBron ha vuelto para devolverles a ese lugar, pero la empresa acometida no es nada fácil de cumplir. Sin Varejao se reducen un poquito sus opciones.
Pero ya sabemos de lo que es capaz de hacer King James. Si su rodilla se lo permite, volveremos a ver una gran versión de él. Esta temporada, en 29 partidos, está en 25 puntos, 5 rebotes (la peor marca de su carrera) y cerca de 8 asistencias, pero sus porcentajes de acierto en tiros de campo y en tiros libres son los peores desde hace siete años. Puede mejorar y lo sabe. Necesita aprovechar este tiempo parado para ponerse en mejor sintonía con el entrenador y ver cómo pueden lograr el objetivo de ser campeones ya este año. Y seguro que resultará fascinante descubrir si lo consiguen.
La imagen que acompaña a este artículo es de Keith Allison ©
bluebird Comunicación
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