Para ti, que eres imbécil

Muchas veces, por no decir bastantes, me he encontrado con mucha gente que se niega a ver cine en blanco y negro por el mero hecho del formato, no por las tramas más típicas de esta etapa del cine (que no género), sino simplemente porque asocian el cine en blanco y negro a un cine aburrido, soso y falto de interés. Por todo esto y muchos argumentos más… Sí, sois imbéciles. Y antes de que os siente mal esto, quiero decir que yo también fui uno de ellos… De hecho, aunque me encantaba el cine de pequeño y era a lo que quería dedicarme, no vi mi primera película en blanco y negro hasta los 16 años… y esa película fue ‘El gran dictador’. Doy gracias a esa maravillosa clase de historia, pues me abrió los ojos a un nuevo mundo, un nuevo mundo en escala de grises y maravilloso.

Así que, como buen samaritano que ha aprendido la palabra divina, he hecho un pequeño alto en el camino y he decidido daros una segunda oportunidad en forma de top cinco para todos aquellos que sois de la opinión antes citada o que siempre os echáis para atrás con este tipo de películas, deis finalmente el paso y, por qué no, por fin veáis cine “de verdad”. Seguramente, después tendréis mejor criterio cinematográfico y os daréis cuenta de que muchas películas actuales son meras copias de producciones de hace casi un siglo. Así que, sin más dilación, os dejo con la lista, brevemente comentada.

Abstenerse de comentar los sabios del cine… No, no es una lista pedante de cine en blanco y negro con las películas típicas o con corrientes como el Expresionismo Alemán o el Neorrealismo Italiano… Es cine en blanco y negro para gente que nunca ha dado el paso, sobre todo adolescentes, que pueden ir empezando por éstas antes de seguir con otras más densas.

Empezamos:

Ninotchka

La vi por obligación, no me importa reconocerlo, en una asignatura de cine clásico. Me la presentaron como una comedia que enfrentaba el comunismo con el capitalismo… Dicho así, puede dar cabida la vacilación, pero cuando entra Greta Garbo en acción… ¡Ay! Además, la cinta está dirigida por Ernst Lubitsch, un director alemán que no hizo nada malo en toda su carrera y que, para la comedia, tiene mucha mano, además de que el guión está firmado, entre otros, por Billy Wilder, probablemente el mejor comediante de la historia del cine hasta el día de hoy. Una vez veáis a Greta Garbo riéndose, Cameron Diaz os parecerá una aprendiz.

El crepúsculo de los dioses

Vi esta maravillosa película cuando estaba preparando la prueba de acceso a la Escuela de Cine de Barcelona. Va sobre la incapacidad de integración de una actriz muda al cine sonoro, una realidad que dejó sin trabajo a centenares de actores y que provocó el suicidio de otros tantos. Quizá este argumento os suena… Sí, eso es, es el mismo argumento de ‘The Artist’, la película que ganó el Oscar hace unos pocos años. ‘The Artist’ sirvió para que la gente se reencontrara con el blanco y negro, pero cuando veáis ‘El crepúsculo de los dioses’, también de Billy Wilder, os daréis cuenta que fue un mero remake sin la sustancia dramática del primero.

Las uvas de la ira

Esta es otra película que vi por obligación para la asignatura de Teoría del Cine. Dirigida por uno de los mejores de la historia, John Ford, es la cinta más seria de esta lista particular. Está aquí porque, a fin de cuentas, viene a escenificar el éxodo rural, ese éxodo al que ahora, de otra manera, nos enfrentamos tantos estudiantes españoles o personas de otros países con motivo de la guerra. Al fin y al cabo, está aquí para demostrar el poder de empatía y de actualidad que tiene una película rodada hace más de 70 años.

El gran dictador

Como comentaba antes, ‘El gran dictador’ fue mi primera película en blanco y negro, y ojalá sea la de mucha gente más aquí. Es prácticamente muda. De hecho se popularizó mucho debido a que era la primera película en la que Chaplin hablaba. Y lo hizo con uno de los discursos más fascinantes del cine, con tintes anticapitalistas y pacifistas, todo un baluarte en contra de estos tiempos que hoy día también corremos.

Pero si por algo destaca sobre todo la obra maestra de Chaplin, es por la crítica mordaz que hizo de los totalitarismos, en especial, del nazismo, con su personaje de Adenoid Hynkel. Las risas están bastante aseguradas.

Con faldas y a lo loco

Sobre ‘Con faldas y a lo loco’ tengo una anécdota curiosa. La vi poco después de ver ‘El gran dictador’, tenía curiosidad por ver una película de Marilyn Monroe y, por supuesto, no sabía aún quiénes eran Jack Lemmon, Tony Curtis o Billy Wilder. El caso es que la había cogido en la biblioteca, pero aún me daba un poco de palo ver este cine, a pesar de que era una comedia.

La noche antes de devolver la película, me puse enfermo… Uno de esos virus que te tiene atado a la taza del váter durante un día. Pues bueno, como no podía dormir y tenía que beber agua con limón, me puse casi a las cuatro de la mañana a verla, con el barreño al lado, por si acaso.

Y qué deciros… Qué maravilla, qué risa, qué fascinación. A día de hoy, ‘Con faldas y a lo loco’ es mi película favorita de todos los tiempos, por encima de cualquier otra. La trama y dirección excelente de Billy Wilder, y las actuaciones míticas de Curtis, Lemmon y Monroe, elevan a esta película a la cúspide del cine… y para siempre quedará la frase «Nadie es perfecto».

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Mi abuelo se llamaba Manolo, mi padre Manolín, y ahora vosotros conocéis a la tercera digievolución. Di mis primeros pasos en la cabaña de Yoda y persiguiendo al Alien por la Nostromo... y en ello sigo. Vengo por aquí a charlar con vosotros de cine, literatura, videojuegos y cómics, de lo que habla la gente normal, vaya.

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