“Más cine, por favor”… 5+1 de los 10 en España

Seis películas españolas, seis, son las que hemos elegido como las mejores del cine patrio en lo que llevamos de década. Y de ellas, tres están firmadas por un miembro de la familia Trueba, lo que nos hace plantearnos si no habrá familias tocadas por la varita mágica de la genialidad. Reflexiones sobre el poder, o no, de la genética al margen, lo cierto es que se sigue haciendo muy buen cine en este país, a pesar de que los de arriba estén empeñados en asesinar la cultura lentamente. Ya se sabe, una ciudadanía culta es una ciudadanía que piensa. Y que los que tienen que votarte piensen es una condición de alto riesgo si lo que temes es perder tu poltrona en el Congreso de los Diputados. En fin, que nos liamos y no arrancamos. ¡Más cine, por favor!

Todas las canciones hablan de mí

Todas las canciones hablan de mí: La ópera prima de Jonás Trueba repasa todos los códigos de la Nouvelle Vague para ponerlos a disposición de una generación, la nuestra, en una cinta absolutamente brillante repleta de referencias literarias, musicales y cinéfilas. Porque, al fin y al cabo, somos lo que somos por lo que hemos leído, escuchado y visto y quien tacha eso de pretencioso es que no tiene ni idea. La película nos acerca a la cotidianidad del amor y del desamor, al sentimiento de pérdida y de pertenencia a través de la historia de Ramiro y Andrea, unos maravillosos Oriol Vila y Bárbara Lennie. Por supuesto, mención especial merece la banda sonora, con música de Franco Battiato, Bill Evans, Christina Rosenvinge y el grandísimo Nacho Vegas, entre otros. Por cierto, recordad: los ridículos son los que nunca han escrito una carta de amor.

Arrugas: Ignacio Ferreras fue el responsable de firmar esta fiel adaptación al cine del cómic de Paco Roca y el resultado no pudo ser mejor. Tanto en el libro como en la pantalla, la historia de Emilio y del resto de ancianos que conoce en la residencia en la que es internado por padecer Alzheimer te arrancará alguna lágrima, y no precisamente de pena. Porque si algo rebosa esta película es ternura, ternura que se te clavará en el alma y de la que no podrás desprenderte. La historia de la nube, directamente, te hará temblar de hermosura… Pura poesía. Una lección de vida. Imprescindible.

Primos: Sólo por el speech de apertura y por el concepto “te prequiero” hay que ver esta comedia. Por eso y porque, una vez más, nuestro admirado Daniel Sánchez Arévalo nos hizo reír, con una comedia romántico al uso, pero nos hizo reír y mucho. La química entre todos los actores (Quim Gutierrez, Inma Cuesta, Adrián Lastra, Antonio de la Torre, Clara Lago, y por supuesto, nuestro Sean Penn patrio, Raúl Arévalo) es brutal. Con una buena historia y una serie de diálogos y tramas graciosas, el director madrileño consiguió que lo “pasáramos muy bien”, y no sólo entre comillas.

Chico y Rita: Una obra maestra. Eso es lo que pasa cuando se juntan Fernando Trueba, Javier Mariscal y Bebo Valdés para contarnos una historia de amor que nada tiene que envidiar a ‘El amor en los tiempos del cólera’, de Gabriel García Márquez. Sí, no nos hemos vuelto locos. No tiene nada que envidiarle y somos amantes, y mucho, de la obra de Gabo. Los protagonistas son tres: Chico, Rita y la música, el jazz latino es un personaje más en una obra en la que Trueba se atrevió a hacer algo diferente a lo que nos tiene acostumbrado el cine español con un resultado sencillamente delicioso.

La vida inesperada: “La vida a veces tiene giros inesperados y hay que estar atentos para aprovecharlos”. La vida es eso, algo inesperado, y cuando llega ese algo, ese giro, sólo hay que tener los ojos abiertos para disfrutarlo. No siempre los sueños se cumplen, no siempre la vida sale como la hemos planeado de niños porque “cuando eres niño la vida es poesía”, no siempre somos felices, pero hay que saber aprovechar el momento de cada uno para ser feliz, coger las riendas de tu vida y saber dirigirla. El alicantino Jorge Torregrosa (si no decimos lo de alicantino, reventamos) entendió a la perfección el guión de Elvira Lindo, donde simplemente  nos cuentan dos vidas distintas, de dos primos diferentes (Javier Cámara y Raúl Arévalo), con Nueva York de escenario ¿Qué más pedir a la vida?

Vivir es fácil con los ojos cerrados

Antes de desvelaros el +1 de esta semana, os vamos a confesar que uno de los miembros del tándem que firma “Más cine, por favor” tiene un imagine tatuado en la muñeca… ¡Exacto! Nuestra película destacada de esta semana es Vivir es fácil con los ojos cerrados. Ya os hemos comentado antes nuestra pasión por David Trueba, un amor que se consolidó mientras veíamos con una sonrisa imborrable en la cara esta cinta en la que todo es luz. Luminosos son sus personajes, sus paisajes, sus diálogos, su melancolía. Y, por supuesto, luminosos son aquellos valientes que se atreven a seguir soñando. De ellos será el reino de los cielos. Gracias, David.

Continuará…

«Más cine, por favor» es una serie de Javi Boix y Pilar Cámara.

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Al igual que Martin Tupper en 'Dream On', mi infancia transcurrió delante de una pantalla de televisión, dando forma fotograma a fotograma al soñador que soy. A día de hoy sigo pensando que la vida son secuencias que hemos copiado de la gran o de la pequeña pantalla.

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