‘Gotham’: Los señores Wayne

El martes dio el pistoletazo de salida la serie ‘Gotham’, a la que los fans del murciélago esperábamos con muchas ganas… Y, ciertamente, no ha cumplido nuestras expectativas, no es algo que diga yo, podéis googlear y podréis leer comentarios más bien descafeinados. Ahora bien, ¿por qué no ha funcionado como debiera? todo esto puede ser debido a varios factores.

Todos hemos visto en la televisión, en el cine o en el cómic morir a los Wayne en múltiples ocasiones, era el trauma que nos explicaba por qué Batman era Batman, pero la serie ‘Ghotam’ pretende ser el retrato de la ciudad, la cual nos quiere enseñar su carácter y mostrarnos el perfil medio de sus habitantes. La serie era una buena oportunidad de habernos enseñado a la familia Wayne en su vida diaria y cómo intentaban, con su fortuna, mejorar la ciudad de las diferentes maneras que sabemos los lectores de cómics… Su asesinato podría haber sido un buen final de temporada, como lo fue la muerte de César en la primera temporada de ‘Roma’ (digo esto porque ambas series comparten al mismo guionista), pero no, se ha optado por usar el mismo detonante tanto en el cine como en la TV.

Gotham pretende ser la historia de James Gordon, a través de él veremos cómo es de verdad la ciudad del murciélago, y cómo su buen hacer como policía va poco a poco siendo mermado hasta ceder a las reglas de la ciudad, a llegar a ser esa urbe sin ley que todos conocemos. Me parece muy correcta la elección de Ben McKenzie como joven Gordon, su etapa más conocida en la serie ‘O.C’ exponía un personaje con un arco dramático del que bebe mucho el personaje del joven policía. El problema no reside en esto, sino que se explotan todas las facetas del personaje en el primer capítulo, como si el objetivo fuera ver todo lo que pueden hacer o lo que no pueden hacer los personajes, de esta manera vemos a un Gordon pasar por la chulería, lo responsable que debe ser un policía, un buen marido, alguien con miedo… demasiadas cosas para podernos hacer un retrato fiable.

Gotham

El problema creo que radica en que los creadores tenían miedo de no gustar, no es lo mismo tener de antecedentes las pelis de los 80 que la trilogía de Nolan. No querían defraudar y querían meter toda la carne en el asador en el piloto… Y un piloto no consiste en esto, se trata de dar un avance de cómo va a ir la serie, del tono que va a tener, de presentar el conflicto principal del protagonista que, en esta serie, al haber presentado tantas subtramas diferentes, queda algo diluido, cosa que no ocurre, por ejemplo, en ‘Breaking Bad’ o, por citar un caso más reciente, ‘True Detective’… Sí, de acuerdo, son series de 10, pero es a lo que aspira esta serie también, no se le puede bajar el listón.

Sobre la multiplicidad de subtramas tiene mucha culpa la introducción de varios villanos conocidos en la historia, que hacen desviarnos de la atención que merece Gordon. Nos tragamos a Catwoman, a Hiedra Venenosa… Al menos la presentación del pingüino, aunque tiene un desenlace de capítulo algo falso, está bien introducida. También bastante aceptable es la versión de Niobe de ‘Matrix’ pero con puntas rosas, siempre está bien tener una femme fatale a mano.

En resumen, son demasiados nombres y puestos en la jerarquía criminal de la ciudad en menos de una hora, lo cual puede hacerse perder al que va la serie… Y el objetivo de quien escribe debe ser que, aunque haga pensar al espectador, éste no sufra por no saber de quién se está hablando en cada momento… Algo de lo que también adolece ‘Juego de Tronos’.

Gotham

Y en medio del todo está el pequeño señor Bruce Wayne y un hercúleo Alfred, que hace recordar al de la miniserie de ‘Año Cero’ (ojalá). De momento, meros pegotes resultantes del detonante de la historia.

Se podrían criticar también aspectos técnicos de la serie, pero no olvidemos que es una primera temporada, que tendrán bastante dinero en comparación con lo que tenemos aquí, sí, pero tampoco tienen el presupuesto de una película para recrear una ciudad al 100%. Pero esto son pequeñas piedrecitas en comparación a lo comentado anteriormente.

Es un piloto que el espectador no friki podrá llegar a disfrutar, pero que el más avezado en estos temas puede llegar a detestar, más que por que sabemos que se le podía haber sacado mucha más chicha que por todo lo expuesto anteriormente.

Pero una serie no se puede juzgar por el piloto, así que veremos qué nos depara el resto de capítulos. El segundo se llama ‘Selyna Kayle’.

Promete.

bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
Artículo anteriorWill Smith, el Príncipe que marcó nuestras vidas
Artículo siguienteMessi: de diez en diez
Avatar
Mi abuelo se llamaba Manolo, mi padre Manolín, y ahora vosotros conocéis a la tercera digievolución. Di mis primeros pasos en la cabaña de Yoda y persiguiendo al Alien por la Nostromo... y en ello sigo. Vengo por aquí a charlar con vosotros de cine, literatura, videojuegos y cómics, de lo que habla la gente normal, vaya.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.