«Cuántas veces no me habrá enseñado la poesía quién soy a pesar de mí»

Conocí a Jesús Malia entre nervios desbordados, los que me provocó participar en mi primer recital de poesía sin saber muy bien qué hacía allí. Es, a veces, el tiempo el que coloca las emociones y da explicaciones. Y, entre otras cosas, yo estaba allí, porque tenía que conocer a este poeta, que es mucho más. Es una persona honesta que, además, dice cosas como eso de que «necesitamos decirnos». ¿No os parece bellísimo? Como hermoso es que esta tarde presente ‘Deriva’ (Tigres de Papel) en la Casa del Lector, a partir de las siete de la tarde. Y bonitas muchas de las cosas que me cuenta en esta entrevista.

«Con Deriva, Jesús Malia insiste en unir a la poesía la reflexión sobre el verso como parte de su labor poética» … ¿Qué es ‘Deriva’, Jesús?

Uf. Perdón. ‘Deriva’ es un poemario. Un poemario al viejo uso y un poemario al nuevo uso. Un poemario al viejo uso porque en él es la poesía. Y esto quiere decir que, incluso, puede parecer que el hombre que la escribe no está presente, pues la poesía es una realidad de por sí, independientemente de quien la realiza. Cuántas veces no me habrá enseñado la poesía quién soy a pesar de mí. Así que, considero, en la poesía hay una realidad que se impone a la nuestra propia y a la que nos entregamos, a la que nos abandonamos, y que entonces es la nuestra Y, por otra parte, ‘Deriva’ es un poemario al nuevo uso. La parte más importante de mi verso no es él mismo, sino todos aquellos que me llevan a él. En este caso, Basho y el haiku son decisivos, pues fue el encuentro con Basho y su haiku lo que me llevó a escribir una de las partes de mi libro y a concebirlo como un conjunto. Así, como parte esencial de mi trabajo, considero necesario incluir un extenso apartado sobre el haiku y sobre Basho. ¿Que la poesía es emoción? Claro, pero no hay poesía sin reflexión. El nuevo uso exige del poeta, que tan solo y tan único se siente, que se reconozca en el mundo y que se mire en otros que fueron antes que él.

Para la presentación de ‘Deriva’ te dejas acompañar por el poeta José Cereijo. ¿Por qué él?

José Cereijo es un gran poeta y un gran conocedor de la poesía. En ambos apartados, una de las personas más brillantes que conozco. Y, además, un hombre generoso y honesto. Por estas cualidades es al único al que a día de hoy he pedido que valore mis trabajos, en dos ocasiones. El primero no lo aprobó y sigue macerando, aunque no coincida del todo con su parecer. El segundo es ‘Deriva’. En fin, no me corresponde a mí decir lo que me respondió un día después de enviárselo, solo diré que aprobó con buena nota mis haikus. Y la opinión de Cereijo sobre los haikus me importa especialmente. Hace muchos años que Cereijo estudia el haiku y la poesía oriental, y él mismo es un excelente haijin. Y ahora debo agradecerle que también quiera acompañarme en público en un día tan importante para mí, y dar su parecer, siempre honesto, sobre las luces y sombras que ve en mi trabajo.

Dice precisamente José Cereijo que «reconocer las cosas del mundo y lo que somos con ellas, y acaso en ellas, es una de las claves de este libro»… ¿No es acaso una de las claves de la poesía?

Completamente de acuerdo, Pilar. Pero esto hay muchas formas de verlo y de sentirlo. Yo siento la poesía, en particular, y la cultura en general, como lo que nos une, nos liga, nos concilia, nos reúne, nos congrega… con los demás y con lo demás, con las personas y con el mundo.

Ya oigo a las estrellas
galopar la noche
y beber de su agua
negra

Y yo las monto,
una por una.

Es un juego caer desde sus grupas
en el seno del bosque,
y volver a ascender hasta ellas, riendo,
y volver a caer desde ellas, feliz
de poder escalarlas. (En ‘Deriva’)

¿Qué es la poesía, Jesús?

Un modo de ser y estar. De decirse y de entregarse.

Sé que ahora el tema que nos ocupa es ‘Deriva’, pero hay algo de ti que siempre me ha llamado mucho la atención, quizá porque nunca he sido capaz de ver más allá de las letras, y es que hay poesía en las matemáticas. ¿Cómo es posible?

La poesía la hacemos las personas, y la poesía es lo que somos las personas. Si en mi poesía no hubiera matemáticas, sería falsa. Lo que no quiere decir que todo en mi poesía deba ser matemáticas, me ocupo y me preocupo de otras cosas.

No sé si sólo me lo parece a mí, pero estamos asistiendo a un “renacer” (no es la palabra adecuada porque, afortunadamente, nunca murió) de la poesía, gracias, sobre todo, a las redes sociales. ¿Qué te parece este movimiento?

No sé si es la poesía la protagonista de esos movimientos que refieres Pilar, creo que es algo anterior y más hondo, y que la poesía es el lenguaje en que hoy se está dando, como en los años 80, a nivel popular, pudo ser la música. Necesitamos decirnos, y, desafortunadamente, no siempre tenemos a un paseo por la ciudad la oportunidad de encontrar ni las personas ni los espacios para decirnos. De internet hemos hecho ese mundo virtuoso, más que virtual, en el que decirnos y encontrarnos. Si lo hacemos con poesía, magnífico.

Y, para terminar, pregunta obligada: ¿Qué poema y qué poeta le recomendarías a nuestro Bill Murray?

Pues, si para mí quiero hoy la compañía de José Cereijo, también la quiero para vosotros. Algunos de sus haikus en ‘La amistad silenciosa de la luna’ (Pre-Textos):

Adónde miran
los ojos de los muertos
tan fijamente.

Saben tus manos
algo de mí que yo
no sabré nunca.

Cielo vacío
y, sin embargo, bello.
¿Y si bastara?

Algo de flores
saben también los ojos
del comerciante.

Malia

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.