[Tragos amargos] El abismo primaveral

amargos

El verano dejó marcas de agua salada en el cuerpo magullado de la rutina. En el mar, el alma descansa mecida por las olas de la irreverencia, sumergida en la esperanza estival. Tiempo de encuentros felices y largos paseos de arena y roca. Tiempo que esculpe el sol, mientras la brisa difumina las penas, que marchan con la marea.

El otoño dejó caminos resbaladizos. Los pies en el fango se humedecen, inflaman y agrietan. Los tiempos felices  tornaron en paisajes de hoja seca y horizonte gris de melancólica lluvia. Junto al camino quedaron los recuerdos, pegados a la tierra y el polvo. Sucios y descoloridos, los abandoné sin echar la vista atrás.

Atravesé cansado las estepas invernales. Las pesadas botas cruzaban la nieve con dolorosa melancolía. En esta época, el viento corta los pensamientos con la precisión del cuchillo afilado del desasosiego. Cada paso sobre la superficie helada se vuelve colérico y vengativo. Acabé en el último refugio, templando el alma y los pies al calor de la incertidumbre del día siguiente.

Seguí caminando entre estaciones hasta llegar al límite del precipicio. Con los ojos enrojecidos por las lágrimas y el polen, llegué al abismo primaveral. Era el final. Mire hacia lo profundo y no encontré nada. Un paso más y el vacío. El sol de la primavera calentaba mis pensamientos a fuego lento, fraguando la decisión. Salté. Las entrañas volaban en mi interior. Incapaz de ver, sólo percibía el aroma de las flores del mal, que sólo florecen en nuestro último aliento. En el instante decisivo, en la última imagen grabada en la retina, pude distinguir mi almendro en flor.  En la inmensidad del abismo primaveral, incontenible en su belleza, me acompañaba en el suspiro póstumo.

Al despertar, me encontré junto a mi árbol, en la plaza en la que siempre lo encontré. Había sobrevivido al abismo. Ahora sólo quedaba volver a recorrer el camino hasta él. Eterno retorno de lo idéntico.

La ilustración que acompaña a este artículo es de Raquel G. Ibáñez.

bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.