¿Por qué sólo hay vida en la Tierra?

Parece que esta semana estamos de enhorabuena en lo que a ciencia se refiere, a tenor de las informaciones que comparten todos los principales medios españoles esta semana. Todos se han puesto de acuerdo, sospechosamente todo dicho sea de paso, a la hora de publicar la noticia que todos esperábamos oír: hemos encontrado un planeta, concretamente Kepler-452b, muy parecido a la Tierra y aquí al ladito, a 1400 años luz. Pequeño inciso, por si no lo sabías: esto significa que, si diseñáramos un artilugio capaz de viajar a la velocidad de la luz, tardaríamos 1400 años en llegar a Kepler (Peper para los amigos). Casi .

¡Qué alegría! Además, y según las informaciones, se encuentra en la zona habitable de una estrella parecida al sol, y para mayor gozo no dudan en llamarlo «La Tierra 2.0, sólo es algo más grande y algo más viejo. Bueno, nadie es perfecto, ¿verdad?

Verás… tampoco es que yo quiera darte el domingo y bajarte de las nubes, pero permíteme hablar francamente: que no te vendan la moto. ¿Por qué te digo esto? Aclaremos conceptos: se encuentra en la «zona habitable» de una «estrella parecida al Sol». Ojo al entrecomillado, porque lo que te voy a decir lo mismo lo habías deducido tú (que sé que los domingos te despiertas con una agudeza inusual), pero te lo digo igual para refrescar la mente: sin ir más lejos, Venus y Marte, dos planetitas de nada que se encuentran a la vuelta de la esquina en comparación con Peper, también se encuentran en una zona habitable, y no de una estrella parecida al Sol, no… sino en la zona habitable del mismísimo Sol.

¿A qué tanto revuelo entonces? Hay que vender periódicos, es lo que hay. Y si de paso podemos vender un poquito de humo, mejor que mejor. Así que no te voy a aburrir hablándote más de Peper, que ya te habrán contado suficiente los demás (leído uno, leídos todos). Te voy a hablar brevemente de un artículo publicado esta semana en Nature Geoscience, en el que un grupo de científicos de la Universidad de British Columbia han dado con la clave de por qué, teniendo un origen prácticamente similar y unos primeros millones de años de vida tan parejos y de composición casi idéntica, fue el planeta Tierra el que finalmente albergó vida y no sus hermanos Venus y Marte, estando todos en lo que se considera la zona habitable de una estrella.

El estudio cuenta cómo la Tierra primitiva estaba compuesta por una corteza rica en compuestos radiactivos que generaban alta energía calorífica como el uranio y el potasio, fue paulatinamente arrancada del planeta a base de continuos bombardeos de asteroides, en un fenómeno denominado erosión por impacto. La pérdida de esta primitiva corteza, fue la que hizo posible la actual tectónica de placas (por la cual la corteza terrestre se desplaza sobre el manto), el campo magnético y los fenómenos climáticos que caracterizan a nuestro planeta y que, a posteriori, permitieron que se establecieran las condiciones necesarias para albergar la vida.

A diferencia de nuestros vecinos del Sistema Solar, los movimientos de las placas de la corteza terrestre permiten, entre otras cosas, que el manto subyacente se enfríe, permitiendo unas temperaturas superficiales muchísimo más moderadas que sus hermanos Venus y Marte, además de generar las famosas erupciones volcánicas que, aunque ahora tengan mala fama porque las nubes de cenizas retrasan vuelos y tal (problemas del hombre moderno… ¡qué cosas!), emitían a la atmósfera cantidades enormes de gases de efecto invernadero, que son los que atenúan los efectos nocivos de la radiación UV sobre los organismos vivos, y de los que ya te hablé recientemente, además de permitir la existencia de fenómenos climáticos y contribuir a que las temperaturas superficiales de nuestro planeta no sean extremas (excluyendo la ciudad de Córdoba y sus alrededores en agosto, que eso no hay quien lo aguante).

Como verás, son una serie de circunstancias encadenadas las que han hecho posible que la Tierra sea un planeta habitable.  Una cuestión de suerte. Si Venus y Marte hubiesen corrido una suerte similar, una concatenación de impactos de asteroides idéntica, sus características podrían ser, a día de hoy, muy similares a las de nuestro planeta. Y a lo mejor también hubiesen albergado vida. O a lo mejor no… ¿Kepler? Pues otro planeta más para añadir a los libros.

bluebird Comunicación
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4 Comentarios

  1. No sé si el ser humano estará solo en el Universo, pero que es el más chuleta y cani seguro que sí, ¿quién demonios se atreve a asegurar que no hay ningún lugar más habitado, sabiendo que él habita uno y que el Universo se expande a la velocidad de la luz?: un cani del espacio.

    • Amigo Jordi, nadie está diciendo que no haya vida en el Universo. Sólo por estadística, debe haber cientos de miles de planetas como el nuestro. El artículo de Nature al que hago referencia pretende aclarar por qué dentro de la zona habitable del Sistema Solar, sólo la Tierra alberga vida y no Venus ni Marte, que también se encuentran en la misma zona «habitable».
      Lamento que lo hayas interpretado de la manera equivocada. Respira tranquilo: no estamos solos 😉

        • El titular debe invitar a leer el artículo, no existe ningún engaño en absoluto. Por temas de espacio, no lo pude titular «¿Por qué sólo hay vida en la Tierra y no en Venus y en Marte si pertenecen los tres al Sistema solar y se encuentran en la zona habitable y además se originaron casi al mismo tiempo?».
          Así, lo mismo me ahorro escribir el artículo después del título, y no hace falta leerlo, ya puestos.

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