Más vacunas y menos tontuna (II)

¡Feliz domingo, familia! Continuemos por donde lo dejamos en la última entrega, ¿os parece? Como lo prometido es deuda (a no ser que seas candidato electoral, y la deuda de lo prometido te la pases por el ciruelo), vamos a dedicar el ratito de hoy a desmontar mitos y aclarar bulos y falsas creencias que rodean a la vacunación infantil, y que a día de hoy muchos aún dan por ciertos.

Aquí desgrano alguno de los principales argumentos de los que se valen los movimientos anti-vacunas para intentar convencer a incautos, ignorantes, y demás fauna variopinta en la que, desde hoy, tú ya no te vas a incluir más:

    • Si no vacuno a mi hijo, es problema mío, y no hago daño a nadie. Bien, estimada criatura que piensas así: al primero que haces daño es a tu hijo, que no es un Playmobil. A partir de ahí, dicha afirmación es completamente falsa. Los niños no vacunados que contraen una enfermedad constituyen un gran riesgo porque pueden infectar a otros niños aún por vacunar. Y no sólo otros niños sin vacunar, sino personas con el sistema inmune comprometido (enfermos crónicos, personas de muy avanzada edad…).
    • Las vacunas son una manera de las farmaceúticas para ganar dinero. Falso. No hay más que ir a los datos sobre beneficios de las grandes compañías para comprobar cómo, en comparación, los beneficios que les reportan las vacunas representan como mucho el 3% (generalmente incluso menos) de sus beneficios globales. Y no lo digo yo, son datos publicados por la Organización Mundial de la Salud. Si tenéis curiosidad, buscad los beneficios que generan la famosa Viagra y sus genéricos, y lo vais a flipar. Ahí si que sacan pasta para alicatar tres cuartos de baño.
    • Las vacunas contienen metales que pueden ser tóxicos para los niños. Una afirmación cierta en su origen, con matices, ya que algunas vacunas presentaban Tiomersal, que contiene trazas de mercurio y se usa como conservante. Mejor dicho: se usaba, ya que bien es cierto que se retiró del mercado y actualmente sólo se aplica en casos de vacunas estacionales, como las de la gripe por ejemplo. Aún así, aunque retirado ya en su mayoría, el riesgo de intoxicación por mercurio es nulo. Por ponerte un ejemplo: tienes un millón de veces más mercurio en un bocadillo de atún. Pero no te preocupes: no intoxica pero tampoco engorda.

Cubiertos ya los tres paragidmas de los ultras anti-vacunas, simplemente como colofón permitidme acabar con dos alegatos tajantes a favor de la vacunación:

    1. Son muchas las enfermedades víricas que están cerca de ser completamente erradicadas de la faz de la Tierra gracias a la aplicación de los planes de vacunación a nivel mundial. La tan temida y mortal viruela, por ejemplo, únicamente existe ya como un mal recuerdo, ya que ha sido erradicada por completo.
    2. Las vacunas salvan ocho millones de vidas al año. Directo y tajante, sin aderezos.

Bueno amigos y amigas, espero que haya quedado claro y que no tengamos que lamentar, en años venideros, desgracias derivadas de algún iluminado que decida obviar argumentos y datos objetivos y continuar con su cruzada anti lo que sea, que tan de moda está últimamente.

bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.