Gusanos cabezones: la esperanza de la medicina regenerativa

Una semana más, el universo parece confabularse en mi contra y me lo pone más difícil para sorprenderos: un debate político a cuatro, pero con tres; una nueva florentinada y el Madrid fuera de la Copa a las primeras de cambio; Mariano y Bertín cocinando mejillones en prime time (culo torcido forever) ,y para terminar de rematar, la Pantoja que recibe el tercer grado penitenciario.

Después de esto, cualquier cosa que os quiera contar os va a parecer un mojón como el sombrero de un picador. Pero, bueno, que no se diga que no lo intento. La gloria está reservada para los valientes. Hoy os traigo una historia peculiar: gusanos cambia-formas que son capaces de generar cabezas de otras especies.

No, no he bebido. Ni tampoco se trata de un capítulo de ‘Fringe’. Los gusanos en cuestión son una especie de platelmintos (gusanos planos), en concreto de la especie Girardia dorotocephala. Una colaboración de grupos de investigadores de Estados Unidos, Rusia y Francia ha permitido la publicación recientemente de un estudio en la revista International Journal of Molecular Sciences (para los que dominen el idioma de Chéspir, y no tengan nada mejor que hacer, aquí les dejo el artículo original), en el que describen cómo son capaces de inducir a nuestros pequeños amigos planos a desarrollar una cabeza con una forma y organización completamente diferente, y similar a la de otras especies de gusanos diferentes. Incluso la forma y el desarrollo del “cerebro” seguiría el patrón de la nueva cabeza (y lo pongo entre comillas porque aquí hay muchos matices respecto a lo que se puede llamar cerebro y a lo que no, pero como yo soy el que escribe y lo que quiero es que se entienda bien, lo llamo como me sale del níspero).

¿Y esto por qué es interesante para la ciencia? Bueno pues primero, y más impactante, porque en ningún momento los investigadores han empleado la manipulación genética en los gusanos. No se ha manipulado su ADN ,y por tanto, no son gusanos transgénicos. Lo novedoso de la técnica es que las alteraciones se deben a cambios en la estructura de las proteínas de los gusanos y en cómo éstas influyen en la comunicación célula-célula, que tiene lugar durante el proceso de desarrollo. Para que nos entendamos, el ADN sería el libro de instrucciones de un mueble de IKEA, y las proteínas seríais tú y tu cuñao intentando ensamblarlo. Lo que habría hecho este grupo de científicos es sustituir a tu cuñao por el tío de la barbita de Bricomanía.

En segundo lugar, el proceso es reversible. Al cabo de varias semanas los gusanos recuperan la forma de su cabeza, y la estructura de su cerebro original. Es decir: que se puede inducir un cambio dirigido en el desarrollo de estructuras de manera temporal, cosa que no sería posible en el caso de la manipulación genética. Y es ésta posiblemente la cualidad con más aplicaciones en el campo de la biología del desarrollo y la medicina regenerativa: conocer en más detalle cómo se comunican las células y saber cómo alterar dicha comunicación para poder evitar malformaciones congénitas (escritas en el ADN) durante el desarrollo, o bien desarrollar determinadas estructuras orgánicas que han sido dañadas. Y todo eso sin necesidad de recurrir a la ingeniería genética.

¿No es acojonante? Aunque igual me equivoco y te llama más la atención lo de los mejillones al vapor…  

bluebird Comunicación
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