En un lugar de Malasaña

En un lugar de Malasaña, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hipster de los de barba poblada, gafapasta y algún ciervo en su vestimenta.

Trataba de ser moderno dentro de los modernos y rehuía, como buen moderno, de los clichés del moderneo.

Algo que le resultaba bastante difícil, puesto que su uniforme no pasaba del pantalón pitillo, casi casi ajustado, doblado en los bajos para poder dejar ver sus calcetines de colores y sus New Balance, eso sí, sosas, negras, grises con algún toque rojo. Suele llevar camisetas esbozadas en el cuello con mangas cortas y enrolladas al más puro estilo rockabilly  o una camisa con palmeras llamativas que se da de hostias con su gorro de lana con forma de barretina que lleva hasta en verano. Tiene los brazos tatuados a parchazos, una calavera por aquí, una serpiente por allá, una carta de póker y algún símbolo celta del que a buen seguro estará encantado de explicar su profunda simbología y lo mucho que significó para él cuando se lo hizo.

Pareciendo tan majo, uno se pregunta por qué coño nadie le ha dicho lo muy mal que le quedan esos pantalones, que al ser tan ajustados le dibujan un culo y una cadera tan grande que parece el dibujo de un niño de 4 años.

Como buen hispter, tiene una bici fixie, y desayuna con su tablet  (leyendo el Marca) en los bares molones que otros hispter han convertido en oficinas coworkers.

Vive su vida entre la vida real y la del Facebook, donde estudia cada post, cada vídeo y cada paso para ser todo lo interesante que le gustaría ser. En su Facebook, podemos sorprendernos de lo muy preocupado que está por la situación política del país, aunque nunca vota porque le pilla sudando speed en algún after de chueca. También publica sus comidas para que todos estemos tranquilos y veamos lo bien que come, esas ensaladas multiflorales o alguna tosta con algo que le vaya bien a la cebolla caramelizada.

En el Facebook se siente un grande y no para de mirar su iPhone para ver los like que ha conseguido con alguna reflexión tipo “lo último de Gorillaz da asco”, o “ganas locas de que llegue el Primavera”. Ama a Julio Iglesias porque sí y de vez en cuando nos deja alguna perla, en forma de foto de cuando tenía 18 años, y era tan guapín, tan imberbe, tan moña… Pero bueno, también se descarta con su lado más rebelde y nos pone algún vídeo de Soundgarden, o de Nirvana, e incluso saca algo de clase y de su cultura musical para poner una canción rara de los Doors  o alguna versión de algún cantante folkie haciendo un cover de Bowie.

Su gran sensibilidad en Facebook nos la transmite, sobre todo, cuando muere alguien, así podemos deleitarnos con sus vídeos a iconos perdidos, como Lou Reed y nos pone ‘Perfect day’, una imagen de Philip Seymour Hoffman , ‘Entre dos aguas’, de Paco de Lucía o un poema de Panero.

Es un tío íntegro, masculino, aunque con la farlopa mariconea un poco, pero como es un tío de mente abierta lo que él hace lo llama experimentar, y la verdad, tiene mucha experiencia…

Cuando sale por la noche desfasa, le encanta sentarse con poses raras pero muy outsider, y si no liga es porque no quiere, no liga porque ya está harto de relaciones promiscuas y si se folla algo cuando a las 10 de la mañana se barren los bares es porque estaba ya tan pedo…

Hace regalos muy peculiares en los cumpleaños, a veces libros de clásicos  porque es muy cultivado, otras veces regalos más íntimos, tipo posavasos con forma de vinilos de los Beatles, pero con sus amigos amigos da un paso mas. A ellos les regala cosas con ciervos, que es el animal hispter por excelencia: camisas con ciervos, gorras con ciervos, colgantes de ciervos, vasos con ciervos,  tazas con ciervos, platos de ciervos e incluso mini cornamentas de ciervos en cartón.

Al llegar a casa y subir los 4 pisos con la bici fixie al hombro, se lía un cigarrillo de liar al que le echa un poco de maría porque el hachís es muy ordinario y y sintiendo que el mundo está en su sitio pone Telecinco para poder publicar antes de dormir un último post contándonos que al encender la tele ha aparecido curiosamente ‘Sálvame’  y que estaban diciendo que Paquirrín y Belén Esteban firman juntos en el día del libro… “Este país se va a la mierda”, “Qué gente tan superficial”…

Fotografía: Christopher Michel ©

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Madrid. 1975. Me deformé en colegios e institutos públicos. Castizo de varias generaciones, callejero, noctámbulo, fotógrafo y escritor autodidacta.

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