El experimento interminable

Hoy voy a hablar del experimento del siglo. Y no me refiero precisamente a que sea el más importante. Lo llamo así porque el experimento lleva en marcha casi un siglo, y lo que le queda…

Todo empezó allá por el año 1927, en Australia, como un método para demostrar que ciertos materiales que tienen aspecto de sólidos, en realidad pueden fluir como líquidos, siendo su aspecto y comportamiento como sólidos simplemente consecuencia de una viscosidad muy alta. “Oro parece, plata no es”. Claro ¿no? Y el material elegido fue la brea. A simple vista, un bloque de brea parece un peñusco, para entendernos, y si uno se lía a martillazos acaba como cuando le pegas un balonazo a las macetas de tu madre: hecho añicos (y tú castigado, obviamente, aunque jures y perjures que se han roto solas inexplicablemente…).

Pues bien, un científico de la Universidad de Queensland, el profesor Thomas Parnell, propuso un experimento muy simple: un bloque de brea, un embudo y una determinada atmósfera controlada para demostrar que con el paso del tiempo la brea iría fluyendo por el embudo para acabar recogida en un vasito. Fácil ¿no es cierto?. La primera gota de brea cayó en el vasito en 1938. ¡Toma ya!. La segunda en 1947. La tercera en 1954… Para que te hagas una idea de la velocidad a la que fluye la brea en el experimento: el continente australiano se mueve debido a la deriva continental unos 10 centímetros por año, y eso es 10 veces más rápido de lo que fluye la brea por el embudo…

Hasta la fecha han caído 9 gotas desde 1927, la última el pasado mes de abril, y el experimento sigue en marcha. De hecho, desde el año 2000 se puede seguir la gota a tiempo real gracias a una cámara web. Por si ya has conectado y tienes que ir a hacer pis pero no te la quieres perder, te adelanto que la próxima está prevista que caiga en aproximadamente 14 años (minuto arriba, minuto abajo) así que hazme el favor y ve al cuarto de baño antes de que te mees encima. El experimento ya va dando sus resultados (después de 100 años, no está mal…) y basándose en las primeras gotas, se ha podido determinar la viscosidad de la brea: 230 billones de veces más viscosa que el agua. ¿Esa sensación que tienes en la boca cuando te levantas después de una noche de fiesta? Pues así más o menos de viscosa.

Desgraciadamente, el experimento más largo del mundo estuvo en parte acompañado por el científico con más mala suerte del mundo. Y es que el John Mainstone, que fue custodio oficial del experimento durante 50 años, se perdió las tres gotas que cayeron durante su guardia. La primera por un día, después de pasar un fin de semana vigilando sin dormir a sabiendas de que la gota estaba a punto de caer. La segunda, igual sabiendo que estaba a puntito de caramelo… al buen hombre se le ocurre ir a echarse un té. Tardó 5 minutos. Cayó la gota. Maldito té… Y la última y más alucinante, después de tener la cámara web apuntando ya a la brea y John pegado a la pantalla del ordenador para no perder detalle, un apagón de 20 minutos debido a una tormenta tropical le jodió la señal y se perdió la gota… Sinceramente, eso me pasa a mí y me voy al laboratorio y me lío a golpes con el puñetero embudo, ¡y a tomar por culo la gota!

Como te digo, ahí sigue formándose la siguiente gota. Si no tienes planes para el 2027, suponiendo claro que la gran extinción del Holoceno nos lo permita, te pegas un paseo por la Universidad de Queensland y lo ves en directo, no vaya a ser que una tormenta tropical te deje sin señal. ¡Ah! Casi se me olvida: desde 1944 existe otro experimento en paralelo, con otro embudo goteando brea, en el Trinity College de Dublín. Éste es un poco más de andar por casa, las condiciones no están tan controladas como en el original, pero quizá andas corto de pasta para ir a Australia, así que igual Irlanda te pilla más cerca. De nada.

bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.