Con batas y a lo loco

batas

¡Hola, muchachada!

Heee vueeeeeeltooooo (léase con tonillo de peli de Kubrick, para mayor énfasis). ¿Me habéis echado de menos? Sí, lo sé… ¡Yo también!

Perdón por la larga ausencia. A pesar del mucho cariño recibido por vosotros, mis queridos lectores, y las amenazas de varearme el lomo a base de bien por parte de los editores, necesité un retiro momentáneo por diversos temas. Entre otras cosas, un cambio de trabajo y de país.

Pero no os alarméis: sigo dedicado a la ciencia (faltaría más). Ahora soy un profesorcillo universitario de tres al cuarto intentando hacerme sitio en el panorama científico danés. ¿Pensabais que había vuelto a España? Pues no, amigos. Nuestro gobierno sigue empeñado en hacer de nuestro país el hotel más grande de Europa, y sigue vanagloriándose de la cantidad de turistas que recibimos, mientras la ciencia se sigue desangrando y sobreviviendo a base de meras limosnas que no cubren ni los remiendos de las batas…

En fin, ya que les he dado su correspondiente ración de cera, centrémonos en lo que importa: YO. Que eso, que vuelvo… y con las pilas cargadas. Echando la vista atrás, anda que no han pasado cosas desde la última vez que hablamos, eh? El Reino Unido vota su salida de la UE, Donald Trump se convierte en el primer presidente de color (naranja) de EEUU, Puigdemont se va de Erasmus… Un no parar, vaya.

¿Y de ciencia? Madre mía, todo lo que os tengo que contar… Nuevos sistemas planetarios que pueden albergar vida y con nombre de cerveza belga (TRAPPIST-1), el famoso “corta y pega” genético (CRISPR-Cas9) que casi le da un Nobel a uno de nuestros científicos top, la edición genética en embriones que podría curar enfermedades congénitas (ahí tengo unas poquitas dudas, pero bueno, dejémoslo estar…). También algunas otras cosas que la ciencia no se termina de explicar, como, por ejemplo, la bajada de 30 kilos de peso de Paquirrín. Pero eso para Iker Jiménez, que tiene que haber trabajo para todos.

Pues todo eso, y más, vendrá en esta renovada etapa de Murray. «¿Y qué más puede haber?», os preguntaréis. Lo vais a flipar… ¡UN CONSULTORIO! Sí, tal cual. Porque pensé: «oye, igual les estás soltando unos rollos que ni les interesan, y a lo mejor tienen sus dudas más de andar por casa y te quieren preguntar algo más útil que las chorradas que les cuentas».

Así que ya sabéis, mis pequeños saltamontes: aprovechad y preguntad, que luego yo os contaré lo que me salga del níspero, que para eso soy yo el científico. Disparad a traición, resolved esa duda que os corroe y no os deja dormir por las noches (aparte del puto vecino de arriba con la canica, o poniendo lavadoras, o colgando cuadros a las dos de la mañana). Conoced, por fin, qué cipote es un bosón, o atreveos a preguntar por qué la enzima prodigiosa de la Milá es una paparruchada como un templo, o qué leches es una enzima (para empezar). ¿Por qué el agua del mar es azul y la del grifo sale transparente? ¿Por qué en invierno hace más frío si la Tierra está más cerca del Sol? ¿Por qué hay zurullos que flotan y otros se van para el fondo?.

Mandad vuestras preguntas a mi tuister (@JLMart81), al tuister del jefe (@murraymagazine) o a la siguiente dirección de correo: info@murraymag.com.  

Por supuesto que, entre consultorio y consultorio, os seguiré contando alguna cosilla interesante. ¡Nos lo vamos a pasar pipa!

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