Perdemos

Deseaba un severo castigo de los ciudadanos andaluces a los dos poderosos partidos, pero tan solo hubo un pequeño correctivo para el Partido Popular.  Aunque lo deseaba fervientemente, no creía mucho en ello, y desgraciadamente la noche electoral confirmó mis malos augurios.

No vivo en Andalucía, pero seguí con intensidad la jornada electoral, ya que era la primera opción de orquestar un cambio en las instituciones  desde las urnas, de medir también las verdaderas posibilidades a nivel nacional.  El resultado ha sido desastroso.  Supongo que el pueblo es soberano y ha elegido lo que considera lo mejor para sí, pero tengo la certeza de que se equivoca una vez más.

La ilusión con lo que podría haber ocurrido en Andalucía me hacía creer que —en Madrid, en Burgos, en León— a nivel nacional era posible también un cambio, pero he comprobado que no.

El pueblo prefiere acomodarse en lo que tiene y vivir de espaldas a la realidad. Prefiere creer en lo que quieren que crea en lugar de pensar. Pierde la dignidad por falsas promesas, y aunque sabe que le mienten prefiere vivir en paz, en su paz.

Hoy he perdido la esperanza pero mañana la tendré que recuperar, estamos en un año en el que pueden pasar muchas cosas buenas y debemos luchar para que ocurran. El domingo no pudo ser, pero estoy impaciente porque llegue el 24 de mayo para volverlo a intentar.

Hasta entonces… Vivamos con esperanza, desde entonces sin Esperanza.

bluebird Comunicación
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1 Comentario

  1. Perdemos todos, también los que han votado por esa permanencia, por ese anquilosamiento de la paz sufrida.

    Pero hay que seguir explicando, hay que seguir diciendo que perder algo que te está matando no es en realidad una pérdida.

    Suerte, para todos, en el próximo intento.

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