Luis Salom, ser troll es un don

Y no todo el mundo lo tiene, y éste es el caso.

Tras el intento de “secuestro” de Guanyem Valencia y Guanyem Barcelona por parte del asesor del PP valenciano Luis Salom (el mismo que tras las últimas elecciones andaluzas publicó un tuit alertando con “sorna”, por llamarle de alguna forma, sobre el aumento del consumo de cocaína en Andalucía) (también responsabilizó a la revista El Jueves del asesinato de Isabel Carrasco) ,  he pensado en la mala imagen que dan estas cosas, dejando a la Justicia como un arma arrojadiza entre rivales políticos y perdiendo la credibilidad que debería tener.

Sobre todo porque el derecho debe tener como fin último proteger los intereses legítimos, desde luego no para el capricho de un político para perjudicar al rival de una manera tan burda, haciendo un uso fraudulento de la ley.

Moralmente ya es muy dudoso que un miembro de un partido político, supuestamente democrático, intente entorpecer el acceso a las elecciones de un nuevo partido, y más con ánimos aleccionadores.

Pero como no soy cura, sino abogada, me voy a centrar en desgranar jurídicamente lo absurdo de la situación

Para empezar, me sorprende, y no sólo a mí, que  las noticias estos días han estado dando por válido el registro. E incluso Guanyem emitió un comunicado informando del inicio de acciones legales por este motivo.

Pero lo cierto, es que si la cordura impera por una vez, la sangre no debería llegar al río.  Y es que  desde que se solicita la inscripción de una marca, hasta que esta se considera registrada existe un plazo en el que los interesados pueden alegar lo que consideren oportuno. Y éste parece ser el mejor ejemplo, pudiendo alegar la notoriedad del uso que se ha hecho de la marca desde junio, e incluso su solicitud de inscripción como partido político debería bastar para detener esta chorrada. Además que el logotipo sigue perteneciendo a su autor, que en todo lo caso lo ha cedido de manera exclusiva a Guanyem. Esto podría traerle un problema al asesor del PP, porque podría incurrir en una infracción de la propiedad intelectual del autor.

En el remoto caso que la Oficina de Marcas y Patentes considerase definitivamente inscrita la marca, existen otras soluciones lógicas. El registro de una marca es precisamente para eso, para una marca, para explotar un negocio, producto, servicio… y aprovecharse de ese nombre. En el caso de los partidos políticos, no son empresas, o al menos no deberían serlo, por ende no es un uso “marcario” por lo que podría seguir usándose para fines no comerciales como es el caso.

Es más, la inscripción se ha solicitado sólo para una de las clases Niza (16 – Papelería), por lo que su uso sólo queda limitado para esos fines, por lo que queda liberado para el resto de posibilidades. Sospecho, que la elección de la clasificación se ha debido para impedir que hagan cartelería, papeletas o merchandising en general, por lo que creo que ni por esas.  Ya  que una cosa es la marca y otra en el soporte en que se publicite, es decir, la marca de folios que yo utilizo en mi oficina no puede decirme que puedo o no poner en ellos. Así que Ada Colau no podría dedicarse a la papelería, pero nada impide que sí pueda seguir en política usando el nombre elegido para su partido.

Si todo esto es una locura, aún puede alcanzar niveles más esperpénticos con la petición de “rescate”.

Esta cuestión ya es más seria e irrespetuosa, puesto que compeler a alguien a hacer algo que no quiere en el Código Penal tiene nombre: COACCIONES (art. 172 Código Penal).

Por todo ello lo más inteligente que podría hacer Guanyems, y todo el que se encuentre en alguna situación similar, es esperar y seguir haciendo uso de sus signos distintivos, y si algún día le llega una demanda por infracción de marca, revertir la estrategia contra el demandante, ya que este tipo de cuestiones que van a entorpecer un derecho público suelen volverse  contra el que pretende hacer valer su derecho, si bien no jurídicamente, sí popularmente, un efecto Streisand en toda regla. Entonces quizás se acuerden de esta bromita pesada, y falta de respeto por los derechos de todos. Y no, no todo se compra.

Bonustrack

Aún queda gente con sentido del humor, y se ha registrado en Barcelona www.Luissalom.es que redirige a una página de crowfunding para adquirir los derechos de la marca Gürtel. En la misma justifican la colaboración con las siguientes palabras: «Hoy en día ser español es sinónimo de emprendedor y nosotros somos españoles por los cuatro costados. Ayúdanos a crear una nueva marca, la marca Gürtel. Una marca que define Valencia con sus naranjos, sus playas, sus campeonatos de fórmula 1, sus edificios de Calatrava y sus aeropuertos vacíos. Una marca que debería ser de todos porque define a toda España».

bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.