El lento desangramiento de Palestina

Vaya por delante que yo no tengo ni una solución perfecta ni tampoco una opinión bien formada de este asunto, porque nunca he estado en la zona y, por mucho que me muestren los medios de comunicación, sin ver lo que pasa in situ es más difícil dar una visión acertada.

También quiero dejar claro que rechazo la violencia y que su uso no me parece la decisión adecuada para resolver los problemas.

Pero me niego a colocar en el mismo plano a un bando y a otro. Hamás está considerada como una organización terrorista que tiene poder político dentro de la franja de Gaza, y no puedo justificar que utilicen el asesinato indiscriminado de gente inocente o el uso de compatriotas suyos como escudos para atacar a Israel.

Pero es que me parece mucho más terrible que el terrorista sea, directamente, un Estado. Porque lo que hace Israel en Palestina es terrorismo también, e insisto en que me parece mucho más grave. A un grupo terrorista hay que perseguirlo, respetando los derechos humanos, pero con los mecanismo al alcance. Y aquí hay un grupo terrorista al que no se le persigue, todo lo contrario, se le consiente, desde hace ya casi 70 años, que haga lo que le venga en gana.

La comunidad internacional lleva muchísimos años consintiendo que Israel vulnere resoluciones de la ONU y encima masacre, a fuego lento, a un pueblo al que se le falta al respeto. Ni la división territorial es la que debería ser, ni el funcionamiento administrativo pactado es el que debería ser, se permite que unos colonicen a los otros y hasta se les puede apartar mediante un muro.

¿Quién defiende al pueblo palestino? Nadie, ni siquiera los países árabes de la zona que se dicen escandalizados por la situación. Los palestinos están solos, y ni siquiera es sencillo hacerles llegar ayuda humanitaria, porque Israel intenta impedirlo a toda costa, bombardeando incluso a flotas que intentan alcanzar su territorio para aliviar su pesar.

Todos esos comportamientos de Israel cuentan con total impunidad. Ni Estados Unidos ni la Unión Europea ni la ONU aportan una solución justa, sino que encima venden armamento al estado hebreo. Ellos cuentan con todas las ventajas y unos medios tecnológicos muy superiores. La manera de usar esos medios, pues a la vista está. Este verano ya han muerto más de 1.300 palestinos, dicen que, de ellos, más de 300 son niños.

La ONU pone la otra mejilla, pues hasta sus escuelas en Gaza están siendo bombardeadas, pero no levantan la voz contra el agresor. A mí esto me parece de locos.

Pienso en cuando era un niño. En el colegio, todos hemos tenido algún altercado, alguna pelea. Esto es como si el malo de la clase recluta a sus esbirros, van todos a por ti, tú estás solo, ellos te sujetan y te golpean. Tú sacas la rabia y repartes algún rodillazo o también alguna bofetada suelta para defenderte, pero la paliza te la llevas. Llega después el director del colegio, le pone mala cara a los que te han pegado, pero al que agarra de la oreja es a ti, para llevarte a su despacho y soltarte una bronca monumental y te dice que quiere hablar con tus padres y que a lo mejor te expulsa del colegio. Tú te defiendes diciendo que ellos se han juntado para pegarte, pero el director dice que no quiere escuchar ni una palabra más y que con esa actitud vas a acabar siendo un fracasado en la vida. Y entonces se apodera de ti la impotencia.

Impotencia es lo que siente el pueblo palestino. Hasta tal punto que votan en las urnas a una organización terrorista para responder al odio con más odio. Y así sigue esta espiral que no acaba nunca, donde los inocentes pagan los platos rotos sin que nadie se apiade de ellos. No, es que además los palestinos son los únicos terroristas que hay en el tablero, mientras el que tiene todos los medios para ejercer la violencia de una manera mucho más contundente sigue siendo el niño bonito para los países occidentales, que le surten de más medios para castigar al que consideran como malo de la película.

Por muy malísimos que sean los de Hamás, nunca pondré en el mismo saco al que ataca durante décadas que al que responde a los ataques. No me gustan un pelo, pero aquí el que pega primero siempre es Israel, y alguien debería pararle los pies de una vez, sin violencia, pero con toda la determinación y el peso del derecho internacional. Utópico, ¿verdad?

En un informativo he llegado a escuchar a una mujer palestina pidiendo a Israel que acabe con esto, que les mate a todos y ya está, pero que este lento goteo les sume en una profunda desesperación. Hacer las cosas de esta manera acaba provocando el odio entre la gente, que puede acabar abrazando las peores interpretaciones de la religión islámica para vengarse de los judíos. Y así es como gana adeptos Hamás y se retroalimenta para buscar la solución por la vía violenta, que está visto que no es la solución. ¿No será que eso es precisamente lo que busca Israel para legitimar su comportamiento?

La imagen es de Marcha Patriótica Independencia ©

bluebird Comunicación
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2 Comentarios

  1. Es cierto que no tienes una opinión bien formada de este asunto, por eso lo que escribes, cosas como «Hamás es una organización terrorista..» no es correcta. Yo te lo explico brevemente:
    Suponte que vives en tu casa con tu familia. Un día llega otra familia y tira abajo la puerta de tu casa y te echa a tí y a tu famlia a la escalera. El presidente de la comunidad se ofrece a intermediar entre los dos bandos, el de tu familia y el de la familia invasora, y logra acordar que de vez en cuando podéis usar el cuarto de baño, pero que a vivir os quedais en el balcón. Y haga calor o nieve, no podéis moveros del balcón porque os muelen a estacazos. Entonces tú, un día, harto de la situación le pegas con el palo de la escoba al padre de familia que se ha apropiado de tu casa. Entonces todos te consideran un malvado delincuente, incluso el presidente de la comunidad, que te llama violento y terrorista, apoya al otro padre de familia y a su derecho a defenderse. Por eso, de vez en cuando toda la familia invasora abre la puerta del balcón y os muelen a palos. Así no se os ocurrirá rebelaros, por delincuentes terroristas y violentos. A la familia del piso vecino al tuyo les pasó lo mismo, pero ellos no se han rebelado nunca y han ido siempre dialogando con el presidente de la comunidad como intermediario. Hasta que un día los tiraron por el balcón directamente.

    Pues Palestina y tu familia, si esta fuera el caso, tal para cual.

    • Expresé mal mi opinión sobre Hamás, estimado Jose. Ahora ya está corregido. Quise decir que está considerada como una organización terrorista. Gracias por tu comentario.

      Un saludo

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