Colectivos sociales denuncian ‘el premio’ a una práctica inhumana

Premiar y promover actuaciones ilegales, que vulneran gravemente los derechos humanos, sobre las que la ONU acaba de mostrar su grave preocupación, estando además pendientes varios procedimientos ante el Tribunal Europeo de Derechos Humano. Esto es lo que supone para 115 colectivos sociales la vergonzosa condecoración de los guardias civiles de la frontera de Melilla por la realización de devoluciones ilegales. Y así lo han hecho saber a través de una nota de prensa, enviada ayer a los medios.

No es extraño.

En ella recuerdan que el pasado 12 de mayo el Ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, condecoró por sorpresa a ocho guardias civiles con la orden del mérito de la Guardia Civil con distintivo blanco, por «intentar en el marco de la Ley defender la soberanía nacional y luchar contra las mafias que trafican con la desesperación».

Sólo un día después de este hecho, el 13 de mayo, el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU, en su informe sobre España, expresó su «grave preocupación por la práctica de devoluciones sumarias por parte de las fuerzas de seguridad españolas en la demarcación territorial de Ceuta y Melilla».

La condecoración se otorga, además, por un Gobierno en funciones, sin que concurran las razones de urgencia que justificarían esta actuación. Por ello, dicen, esta condecoración sólo puede entenderse como una forma de promocionar una política, un modelo de gestión de fronteras que supone un atentado a los derechos humanos y al Estado de Derecho.

Las entidades firmantes, además, se ven en la obligación de recordar que, a pesar de que haya jueces que no consideren tales prácticas constitutivas de infracción penal, las devoluciones a Marruecos por la vía de hecho y al margen de cualquier procedimiento que garantice los derechos humanos de las personas sobre las que recae, son prácticas radicalmente ilegales.

Pero es que, además de su ilegalidad, y tal y como muy bien recuerdan estos colectivos sociales, las actuaciones condecoradas forman parte de una política migratoria profundamente inmoral en cuanto pisotea los derechos de menores de edad, de refugiados, de familias… Seres humanos a quienes trata como desechos, olvidando que son nuestros semejantes. Una política basada en el miedo y la violencia, que traiciona los principios humanistas de la Unión Europea y que, más allá de golpes de pecho y declaraciones retóricas, deberían ser puestos en práctica de forma inmediata e inexcusable no sólo en nuestra frontera sur, sino también en el resto de las fronteras de Europa.

Una política que nos avergüenza, nos sobrecoge y que tiene que cambiar.

Que así sea.

bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación
bluebird Comunicación

2 Comentarios

  1. Ante este hecho, sólo me vienen unas terribles ganas de llorar. No sé si de impotencia, rabia o dolor.
    Por mi edad (62) hubo una época en la que veía a la guardia civil y entraba en pánico; eran otros guardias civiles y otros momentos políticos en España.
    Igual, los guardias de hoy estén casi más puteados (perdón por la palabra) que estábamos nosotros en esa época y no se merezcan recibir las órdenes que supongo reciben de este gobierno bochornoso y casi clandestino.
    Dicho lo cual, lo de la condecoración otorgada por este ministrillo beato y derechón, me parece de denuncia ante la autoridad que sea.
    Y ¿sabes lo peor? que de las próximas elecciones no me extrañaría que volviera a salir el mismo partido corrupto que tenemos actualmente.
    Ya sé porqué quiero llorar: de pena.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.