No os gusta joder así como así

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9:33 de la mañana de un jueves laborable tan por matar como cualquier otro de otras semanas laborables matadas por y en nombre de y memorias de: matones, mataos, muertos, medio muertos… por protectores de vidas prestadas poco queridos con carisma en el culo también. Jona Tascado es uno más entre el montón d’ esos últimos; cumplidor de su deber por un buen sueldo, empleándose a diario como un chico duro y serio que procura que las decisiones de legisladores se respeten.

Impera neblina estirada en un cielo de postal suiza, pero un gordete tímido sol amenaza con imponerse de un momento a otro repartiendo rayos a buen ritmo.

Jonathan (siempre ha deseado ser llamado así desde que se incorporó al cuerpo pero sólo su abuela cuando vivía lo hacía, y al hacerlo él la acariciaba mientras ambos sonreían como bobos tocones) ha madrugado por fin (patrulla por las noches, estudia francés por las mañanas) con una extraña angustia destemplándole los pezones, las orejas, la sonrisilla de poli majo que le caracteriza y tan poco le ha ayudado a desfogarse ya con 38 tacos. Se asea, se uniforma, consume manthiato en el que moja magdalenas y conduce su 320 plateado reproduciendo drum and bass muy oscuro hasta la comisaría. Se planta frente al despacho recién repintado de su superior rascándose con la mano izquierda la nuez de arriba abajo. Da tres toques suaves y espera. Todo cristo debe d’ estar almorzando.

Superior- ¿Qué pasa ahora?
Jonathan- So-soy Jon… Jona, je-je-jee-fe.
S- Pasa, Jona, ¿qué pasa?

Su superior, con los mocasines sobre la mesa de aglomerado, una horrenda camisa naranja desabotonada y mirada con aires de torero en paro sorbe café solo ruidosamente. Ha cambiado de peluquín. Jonathan lo nota nada más aproximarse con cara indiferente.

S- A ver, atascado, cuéntame qué le carcome a un hombre de tu nivel a estas horas.
J- Pu-pues no, no lo ssé bi-bien, pee-pero algo me-me di-dice que ano-anoche pa-pasé por alto un ma-mal ro-ro-rollo.
S- No empieces con tus memeces. Ve al grano, o al menos al principio del grano. No he almorzado.
J- Pa-pa-patrullaba con A-a-anita y vi-vi-vimos compor-comportamiento ra-raaro de-dentro de un Co-co-corolla en el parking de-del Ca-ca-carrefour de las afueras, je-jeffe.

Su superior quita los pies de la mesa. Se retrepa en el sillón de 250 euros. Lleva nueve meses enamorado de su casero casado. Hace un año que su madre, tras incautarle coca y pasaportes falsos, ya no es capaz de tolerar sus mentiras de vicioso cincuentón.

S- Jo-der con el encasquillado… ¿qué visteis exactamente?
J- Un ne-ne-nene negro de-dentro.
S- ¿De un Corolla?
J- Sss-sí.
S- ¿Y no hiciste nada de nada?
J- Nnn-no, no… no hacía nada de na-nada.
S- ¿Cómo estás tan seguro?
J- E-espe-pere, je-jjefe, no he di-dicho que-que yyo no hici-hiciera nada. Él no-no ha-hacía na-nada.
S- Jodido rallao. M’ estás jodiendo el tiempo y los nervios. ¿Qué hiciste entonces?

Justo entonces, tras tres nuevos toques suaves, entra Tania, la telefonista china, con excesivo colorete, moño de pelo rosa, ojos chinos apagados y vestimenta seria en un cuerpo nueve y medio. Con movimientos serios para un cuerpo de nueve y medio en una vestimenta seria da tres largos pasos estudiados, se acerca a la mesa (ya sin pies sobre ella) y recoge la taza sin café. Jona le radiografía la seriedad de los labios juntos.

S- No, no. La cucharilla déjala ahí. Me gusta.
T- Lo que usté oldene.
J- Ta-tania… ¿ha-has escuchado ya a-aquello que te-te di-dije?

Tania despega el auricular de su oreja derecha. D’ el que le cuelga por el hombro izquierdo se percibe reggaetón. Tania está diarreica. Su hermano quiere montar otro bazar. La soja… la soja; puede que no fuera tan de primera calidad.

T- ¿Peldona?
J- Sss-sí… a-aquello que te re-re-recomen-comen-dé.
T- No lecueldo, ¿qué me lecomedaste?
J- A-aquel gru-grupo que-que mo-mola, Ar-ar-arcade Fa-fa–faiar.
T- ¿Alcalde falla?
S- A ver, a ver, atascado, estás cansándome. ¿Aquí se viene a ligar recomendando mierda o a combatir el mal?

Tania se ajusta el casco colgante y con media sonrisa repite los tres pasos a la inversa. Jona siente que se le encabronan los modales, poco a poco.

S- Vamos a ver, zopenco, ¿qué hacía un negro anoche en un Corolla en el parking de un Carrefour?
J- Nnn-no lo sss-sé, je-je-je-ffe.
S- Menudo poli de mierda estás hecho. ¿Que no lo sabes?
J- Vvv-vi a-al-algo rubio mmm-mo-moviéndose dentro.
S- ¿Algo rubio moviéndose dentro? ¿Tú en qué puto idioma hablas, tarao?
J- Sss-ssseh… Ddd-de arriba abajo. Mmm-me acerqué. Bbb-bajé de-del co-coche. A-aaanita no se a-a-atrevía.
S- ¿Qué era eso rubio? ¿Un transexual? ¿El negrata se hacía pajas con una linterna? ¡Contesta, Tascado!
J- Jjj-je-jefe, nnn-no se po-ponga así. E-e-era una ru-rubia. Cre-creo que le-le es-es-taba pra-practicando u-una fe-felación.
S- ¿Desde cuándo hablas así? ¿Eres marica o qué? ¿Hablaste con ellos? ¿La pillaste en pleno acto?
J- Lll-los vi, pe-pero la-la rubia ya no se-se movía.
S- ¡Cagonloslocos! ¡Anormal del infierno! ¿Qué viste?
J- U-u-una co-cosa blanca e-en la-la-la ba-barbilla de la ru-rubia. Nnn-no me ha-hable aa-así, je-jefffe.
S- ¿Que no te hable así? A mí no me des órdenes, lerdo. Escúchame bien: eso pudo ser farlopa o algo similar y tú te plantas aquí, tan campante, soltando que no hiciste nada. Esto es grave, Tascado.
J- ¡SSS-SÍ HICE ALGO, JE-JE-JE-JEFFFE!
S- ¡A MÍ NO VUELVAS A LEVANTARME EL TONO D’ ESA VOZ ENGATILLADA! ¿QUEDA CLARO? ¿Hiciste algo? ¿Algo como qué? ¿Como qué? Es sólo eso, estúpido, sólo eso, hacer. Haz algo, y puede que la muerte te resulte menos indigesta. Di, ¿qué hiciste?

Jona tiene el corazón a ritmo de schranz. Ve la cucharilla manchada de café junto a una pluma de buen tamaño. Su superior estira el brazo derecho. Agarra la pluma. Juega con ella. Sigue retrepado. En ningún momento Jona piensa en sentarse. Sentarse lo enervaría más. Mucho más.

S- Vamos a ver, mal madero, a ver si lo he enten…
J- ¡NO SOY UN MAL MA-MA-MA…!
S- ¡NI SE TE OCURRA INTERRUMPIR DE NUEVO A UN SUPERIOR, ROÑA TORPE! ¡SIÉNTATE, M’ ESTRESA LA HOSTIA VERTE AHÍ DE PIE TANTO RATO, PARECES UNA POLLA QUE HABLA! ¡VENGA, SIÉNTATE, COÑO!
J- Nnn-no me hable a-a-así, pp-por fa-favor. Pre-prefi-fiero no-no-no hacerlo, je-jeje-fffe.
S- ¡SIÉNTATE!

Jona, restregándose sudor recién generado por las cejas, con nervios desde los talones hasta la coronilla, encaja su culo de mal asiento en un mal asiento. El gordete tímido sol se le ofrece por encima del peluquín de su superior, a través de un cristal reluciente. El resto del cuerpo debe de andar de cháchara y fumeque. Al suyo le rondan otras intenciones. La tensión, una tensión sin tartamudeos en aumento, se sienta entre Jona, la mesa y su superior jugueteando con la pluma de buen tamaño.

S- Tascado, ¿cómo sabes que no era coca?
J- Lll-lo sé, je-jefe.
S- ¿Ah, sí? ¿y por qué lo sabes? ¿sabes diferenciar el aspecto de la coca del de la harina?
J- Eee-e-e-ssso cre-creo, je-jefe.
S- Ya. Pillo. Y… supongo que… lo dices por experiencia, ¿cierto, Tascado?
J- Mmm-más bien intuición pro-profesional.

Su superior deja de sobetearse el paquete bajo la mesa.

S- Ya. Pillo… claro. Tascado, ¿qué edad tenían?
J- ¿E-e-e-edad?
S- ¡SÍ, E-E-E-EDAD! Eso que dicen que no perdona.
J- Pp-pues nn-no lll-lo sé, je-jefff…
S- ¿CÓMO? ¿INSINÚAS QUE NO PEDISTE IDENTIFICACIÓN? ¿ACASO INSINÚAS ESO, PUTO CABEZA HUECA?
J- Je-je-jeeefe… re-res-pé-péteme.
S- ¡CONTESTA A LA JODIDA PREGUNTA!
J- ¡NNN-NN-NO!
S- ¿NO QUÉ?
J- Q-q-qque nn-nnn-no lo-lo-lo hi-hice. No.
S- A ver si lo he entendido bien. Ves a una parejita poniéndose a gusto de farlopa de madrugada en un Corolla aparcado en el parking de un centro comercial y lo único que haces es… ¿mirar? ¡LO ÚNICO QUE HA…!
J- ¡NNN-NN-NO! ¡DÉJEME QUE LE…!
S- ¡HAS VUELTO A INTERRUMPIR, ESCORIA! Escúchame bien, incompetente. Ahora yo preguntaré lo que quiero saber y tú contestarás lo que debo oír, ¿QUEDA CLARO?
J- PE-PE-PERO JE-JE-FE, DE-DE-DE-JE QUE LE CUEN-CUEN…
S- ¿¿QUEDA CLARO??

Vuelve a chorrear sudor. Más rápido y más caliente por las cejas de Jona. Tania lleva un buen rato cagando blando, pero aun así no renuncia al dedillo, ignorando los gritos retumbantes de dos tabiques más allá.

J- S-sss-sí, je-jefffe.
S- Bien. Entendámonos.

Jona agacha la cabeza. Seguir sentado empeora mucho el asunto. Se palpa las rodillas, los antebrazos, las costillas. No hay nada que pudiera sentarle mejor que levantarse. Lo intenta sin permiso, pero su superior…

S- ¡TÚ NO TE VAS DE AQUÍ HASTA Q’ ESTO S’ ESCLAREZCA!

Jona aprieta los dientes. Vuelve a la mala silla alterado pero entendiendo que necesita dar con una solución para poder dormir. Dormir, piensa, se convierte en algo innecesario cuando…

S- Aclaremos esto, pringao. ¿A qué hora pasó?
J- So-so-sobre la-las dd-do-dos y cu-cuarto.
S- ¿Estaban solos?
J- Ss-su-su-supongo.
S- ¿Cómo que supongo, EH?

Jona se achica un poco más cuando su superior acompaña el tono agresivo con un hostión con la mano abierta a la mesa.

J- Y-yy-yo nn-n-no vi a na-nadie más e-en el bu-buga.
S- ¿Revisaste el maletero?
J- … Nnn-no…
S- Puto imbécil, ¡CAGONTUPUTAMADRE!
J- J-je-je-je-jefff…
S- ¡CÁLLATE!

Su superior le da vueltas y más vueltas a la pluma de buen tamaño. Ya no está tan retrepado. También suda, pero no tanto por las cejas. Tania pierde el buen ritmo por momentos. No se ha dado cuenta de que falta papel higiénico. Jona clava ojos como platos en la cucharilla, en la parte más marrón. La temperatura en el despacho sube aunque el aire acondicionado funciona perfectamente.

S- ¿Qué aspecto tenían? El negro, ¿era fuerte? La rubia, ¿llevaba escote?
J- Mmm-me pa-parece…
S- Vale, vale, vale, suficiente.
J- ¿Su-su-suficiente?
S- Tascado, ¿qué paso al final?
J- Je-je-jefffe… la-la solu-solución no fue fá-fá-fá…
S- Vale, vale, vale, suficiente.
J- ¿Q-q-qué quie-quiere de-decir… je-je…?

Su superior se pone de pie bajándose la bragueta, despacio. Tascado agarra la cucharilla con disimulo, despacio.

S- Ya te doy yo la solución, atontao… sé que no amas este trabajo pero te jodería mucho perderlo… y sé que a los cortitos como tú les cuesta mucho al principio… Sé bien también que no os gusta joder así como así, pero cuando hay que hacerlo hay que hacerlo, así q’ entiéndeme… no puedes venir aquí a esta hora con semejante cagada y pretender largarte como si…
J- pe-pe-pe-pero je-jefe… de-deje que l’ ex-pli-pli…
S- ¿¡QUÉ TE TENGO DICHO, ATASCADO DE MIERDA!? ¡¡¡NO ME INTERRUMPAS!!!

Dicho esto, con la culebrilla fuera, su superior trata de agarrar fuertemente el cabello de Jona. Jona esquiva el agarrón con un perfecto quiebro, lanzando con los gemelos la mala silla un par de metros atrás. El de la culebrilla y la pluma se aproxima a Jona, bordeando la mesa deprisa. Descubiertos todos los sudores, ambos descubren sus desesperaciones. La verdad parece no querer salvar a nadie entonces y Jona estira el brazo izquierdo hacia la chaveta de su superior con la cucharilla bien sujeta con todos los dedos… y acierta clavándosela por el mango (hasta que sólo se ve la parte manchada de marrón que pronto será roja) en la oreja derecha de su superior justo a la vez que su superior alarga el brazo derecho y la mano que sujeta con todos los dedos una pluma de buen tamaño… y acierta clavando la punta en la yugular de Jona. La sangre corre sin trabas (con o sin ellas ha corrido siempre). El split está programado a 19 grados.

Tania ha recuperado el ritmo de lo que la evade mejor. Se cerciora del papel faltante. La batería en su móvil marca 3%…

Aún harán falta lentos minutos de un jueves laborable para que la sangre de los cuerpos de Jona y su superior traspasen la puerta y alerten al resto del cuerpo… pero del bolsillo delantero de Jona está a punto de caer una papelina que le ha salido gratis (y ni la ha abierto)… mientras en el parking de un Carrefour hay un enorme negro magullado durmiendo dentro de un Corolla y una cajera rubia horrorizada está llamando a la policía local justo 3 minutos antes de entrar a trabajar. Nadie va a contestar…

Sobre el Autor

dsbrdr

Electricista diariamente. Con cierta chispa y tensión restante escritor
resultante (poemas, relatos). Autor de los poemarios autoeditados
‘Alquilé mi vejiga al insomnio’ (2011), ‘Otr@s y poco más’ (2011), ‘Contra los cuerdos’ (2012), ‘¡Estraga!’ (2013), ‘Color cogido’ (2014), ‘Nada sonado’ (2014), ‘Sed a tiempo’ (2014), ‘Cierto verdor’ (2015), ‘Lo normal sale sangrante’ (2016); así como del libro de relatos ‘Por donde van otros tiros’ (2015).

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